No. 1 Enero - Marzo 2004

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Familia en el Simposio 

FAMILIA CUBANA, ABRE TUS PUERTAS A CRISTO

Diácono Juan Carlos Urquijo Pedroso
Santa Clara

 

La Iglesia de los Pasionistas de la Víbora, en La Habana, acogió en las primeras horas de la mañana del jueves 29 de enero a los más de 230 participantes en el Simposio Nacional sobre la Familia, que se celebró hasta el sábado 31, con motivo de haber sido declarado, por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), el año 2004  Año de la Familia. Bajo el lema "Familia Cubana, abre tus puertas a Jesucristo" se reunieron matrimonios, sacerdotes, religiosos y religiosas que trabajan en Cuba por fortalecer esta célula vital, de la Iglesia y la sociedad, que tan agredida y débil se encuentra en los últimos tiempos en Cuba y en el mundo.

Con una conferencia dictada por el Excmo. Mons. Gonzalo Duarte García de Córtazar, Obispo de Valparaíso y Presidente de la Sección de Familia del CELAM, quien estaría presente durante todo el evento, tuvo lugar la inauguración. El papel de la familia cristiana en la edificación de una sociedad sana fue el tema de dicha conferencia durante la cual, además de agradecer la invitación del Cardenal Arzobispo de la Habana Mons. Jaime Ortega Alamino, transmitió los saludos del Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo de Santiago de Chile y Presidente del CELAM.

En su intervención Mons. Duarte recordó las palabras del Santo Padre Juan Pablo II cuando dirigiéndose por primera vez a la Iglesia y al mundo decía: "No tengan miedo… Abran las puertas a Jesucristo" y cómo hoy, ese Papa ya anciano sigue alzando, con vigor y convicción, su voz para que "volvamos a abrir las puertas del corazón, de la Iglesia y del mundo a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, cuyo Evangelio es la única luz que puede dar el verdadero sentido a nuestra vida, al caminar de nuestra Iglesia y a los destinos del mundo".

Después de una breve exposición de la doctrina de la Iglesia sobre la familia, el obispo exhortó a todos los presentes a acoger el amor divino, como don inmerecido y gratuito y a seguir proclamando en Cuba, con fuerza y convicción, la "buena noticia del matrimonio y la familia como Cristo nos lo enseñó y la Iglesia lo predica".

Otras conferencias impartidas fueron: La unión conyugal desde el punto de vista de la Antropología Filosófica, por la Sra. Maestra Rosario Muñiz de García, de la Universidad Panamericana de México. La Familia en Cuba. Mirada Histórica y Análisis Sociológico Actual, del Padre Antonio Rodríguez Díaz, párroco de Artemisa, en la provincia de Pinar del Río. Funcionalidad y disfuncionalidad de la Familia en la sociedad actual, de la Dra. Regina Jiménez de Ottalengo, de la Universidad Panamericana de México. Progreso, modernidad y familia a la luz de la enseñanza de la Iglesia, del Sr. Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón.

La verdad de la familia en la Palabra de Dios y en la reflexión teológica, fue la conferencia dictada por Mons. Salvador Riverón, Obispo Auxiliar de La Habana y Presidente de la Comisión Nacional de la Familia de la COCC. Analizando el matrimonio en el Antiguo Testamento revelado ya como una comunidad de amor entre hombre y mujer, que proviene de Dios, pasando luego por la familia como comunidad de personas, Iglesia doméstica, escuela de humanidad, evangelizadora, concluyendo que la familia es como la síntesis y la armonía viviente de esa pluralidad, donde se puede alcanzar como signo y expresión del amor y de la fidelidad una alta significación humana y ser una manifestación de la gracia.

Todas las diócesis participaron en la preparación de este simposio; prueba de ello fueron los talleres, preparados y animados por las distintas diócesis, que funcionaron de manera alterna con las conferencias y que precedieron al trabajo de los equipos, donde se seleccionaron las líneas operativas que pueden guiar el trabajo de la Pastoral Familiar en Cuba, como respuesta a los problemas actuales.

Los temas tratados fueron: El rol educador de la familia hoy. Formación ética de los hijos, Pinar del Río. La desintegración Familiar y La Pareja Humana hombre-mujer: Homosexualidad, Holguín. Valor Sagrado de la Vida, Cienfuegos. La Familia, escuela de verdadero humanismo, Camagüey. Los más vulnerables en la familia, Guantánamo. Paternidad Responsable, Movimiento Pro Vida y Ciego de Ávila. Noviazgo, relaciones prematrimoniales y uniones libres, Matanzas. Influencia de los medios de comunicación en la familia, Santa Clara. Economía Familiar, La Habana. Amor y Sexualidad, Santiago de Cuba y Alcoholismo, Prostitución, Droga y Familia, Bayamo-Manzanillo.

Los participantes disfrutaron de dos noches recreativas. La primera fue una velada cultural con la participación del grupo "El Gremio", jóvenes músicos que abordan los géneros vocales e instrumentales del renacimiento europeo y la música colonial latinoamericana, brindando un espectáculo lleno de frescura; también participó el Coro del Instituto Cubano de Radio y Televisión, bajo la dirección del Maestro Octavio Marín, quienes interpretaron una selección de lo mejor de nuestra música cubana. En la segunda noche disfrutaron de un paseo al "Cañonazo de las 9", en el complejo cultural "La Cabaña".

La última conferencia: La pastoral familiar de la Iglesia ante los desafíos actuales fue impartida por el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana. En su intervención señaló cómo "los desafíos que se plantean a la familia hoy tienen que ver con los desafíos que se le presentan a la Iglesia en nuestro tiempo y no solo en nuestro país, sino a escala universal, añadiendo a la palabra desafío como caracterizadora del mundo actual, otra palabra que implica algo más que el desafío porque envuelve no sólo algunos aspectos del saber humano, sino más bien la rebelión que nace de la voluntad del hombre para instaurar modos de comportamiento totalmente inusitados. La palabra que describe esta situación es transgresión".

Al referirse a las dificultades que enfrenta la familia en Cuba, tratadas en el Simposio, el Señor Cardenal destacó: "Entre nosotros la pérdida de valores familiares está también agravada por el alto número de divorcios; la separación de los hijos de sus padres, en edades tempranas, para estudios en escuelas alejadas del hogar; las dificultades de la vivienda, que hacen perder sus contornos al núcleo familiar, a veces sumergido en otra comunidad familiar más grande, que lo absorbe, lo limita o lo condiciona; la casi imposibilidad para la mayoría de los jóvenes matrimonios de proyectar su futuro, de forma que puedan establecer un hogar independiente: casa propia, trabajo estable y bien remunerado, etc".

El Arzobisposeñaló que las condiciones económicas no son las que más inciden en la vida, dándole una mayor importancia a "la falta de sentido para la vida" que se padece en el mundo entero, pero en Cuba tiene "nuestras peculiaridades". Frente a estas situaciones preguntaba: "¿cómo hacer un proyecto de vida matrimonial y familiar en el amor y la fidelidad, …expresión y plenitud del amor de los esposos… donde se vive una experiencia de Dios y se emprende el camino de la santidad?". Dando respuesta a estas interrogantes expresó: "...Para tomar la delantera a los desafíos y a las transgresiones con respecto a la familia, el cristiano tiene que fundamentarse en una mirada esclarecida y firme sobre Jesucristo y en una mirada sobre el mundo con criterio evangélicamente propio... La familia debe creer hoy a la oportunidad que tiene el Evangelio en el mundo y vivir de modo renovado el Evangelio en el seno del hogar. Somos nosotros, son ustedes queridas familias cristianas, quienes debemos proponer al mundo, con amor y con misericordia, el modelo familiar que Dios quiere para que el hombre y la mujer sean felices. A nosotros nos toca, por fidelidad a Jesucristo, presentar este desafío a los hombres y mujeres de hoy", concluyó el Cardenal, seguido de una ovación cerrada de todos los presentes.

Las Eucaristías del evento fueron presididas por Mons. Emilio Aranguren, Mons. Gonzalo Duarte y la final por el Cardenal Jaime Ortega, quien manifestó su alegría por todo el trabajo realizado.

Por su parte, los participantes en el evento sienten confianza en que las familias cristianas cubanas sigan siendo una "buena nueva" para Cuba hoy.

 

ORACION PARA REZAR DURANTE EL AÑO DE LA FAMILIA

Te damos gracias, Señor Dios y Padre nuestro,
por el don inmenso de la vida.
Y por poder compartir las alegrías y las penas
en el seno de una familia.
Haz que, como buenos cristianos, en nuestra familia
nos conozcamos, nos aceptemos, nos perdonemos,
y nos amemos cada día más y mejor,
y sepamos ayudar a otras familias.
Ayúdanos a permanecer siempre unidos,
que nuestros hijos y nietos crezcan sanos y felices,
que nunca nos falte lo necesario para vivir dignamente,
que los matrimonios conserven la fidelidad y el amor.
Que nunca nos falte la protección celestial
de la Virgen de la Caridad, Madre tuya y nuestra,
para que nos mantengamos siempre en tu Paz.
Todo esto te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.
Amén

 

 

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Redacción: Casa Laical Tte. Rey e/ Villega y Bernaza. Habana Vieja
Diseño versión digital: Raúl León Pérez