Primer trimestre 2012

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Hola mis queridos amigos y amigas. El cuento que escogí hoy está especialmente dedicado al día por la vida, 25 de marzo. Me gustaría que lo celebraran de forma especial. Pues gracias a la vida estamos todos aquí. Podemos correr, divertirnos, tomar helado y empinar papalotes, entre otras cosas que se pueden inventar para pasarla a lo loco, pero con mucha alegría. El mejor regalo que Dios nos ha dado es el de existir. Él, primero nos escogió a nuestros padres y nos los regaló; ellos, a su vez, entrelazaron sus manos y nos trajeron a la luz como consecuencia del amor. Si están dispuestos a divertirse mucho ese día, y realmente quieren celebrar, pues además de reírse mucho, sugiero que compartan esa alegría con sus amigos y familiares, hagan una oración muy linda y en voz alta para que todos la oigan, puede ser cuando se sienten a la mesa, en algún momento del catecismo o si van al parque, cuando estén todos juntos. Digan lo que quieran pero siempre digan: ¡¡¡GRACIAS!!!

Cuentos y pasatiempos
A cargo de GISELLE GRASS

 

Cuento.

Me llamaron Javier
Por DULCE ELVIRA DE LOS SANTOS

 

Viví durante ocho meses y veintidós días en un nidito azul, algodonado y calentito. En ese nidito jugaba cada vez que quería; daba vueltas y más vueltas; pataditas al emocionarme cuando escuchaba una voz que me hablaba o me cantaba, como si me acariciara. ¡Qué bien me encontraba en aquel lugar!
Pero eso no era lo mejor, sino que todos los días llegaban a mí unos sabores deliciosos que absorbía sin la menor preocupación a través de un largo cordón, con el cual a veces me enredaba y formaba tremendo lío.

Al principio yo era pequeñito, pequeñito, pero fui creciendo, creciendo y junto a mi el nidito azul también crecía hasta convertirse en una enorme pelota de colores.

Mi momento preferido era cuando escuchaba una música muy suave que nunca se detenía. Era como si me envolviera todo el tiempo. ¡Se estaba tan bien en ese lugar! Pero un día crecí tanto que ya no cabía en aquella gran pelota, que luego supe era la barriga de mi mamá, quién urgentemente decía:
- Oh, oh, ya es hora de que salgas…

- Um, um, estoy muy bien aquí – le contestaba.

Sentí que me acariciaba, al tiempo que repetía:

- Es hora de que salgas a un lugar mucho mejor, en el que te estoy esperando con ansias.
- Um, um, no creo que haya un lugar mejor que este – le decía.

- Oh, oh, debes bajar ahora mi pequeño tesoro, – repetía mi mamá.

Pero yo no quería salir, y en vez de bajar, subí y subí. Fue entonces cuando escuché una voz ronca y apurada que aconsejaba a mamá:

- Ah, ah, tendremos que sacarlo, hay que darse prisa…

Mientras pensaba que me iban a sacar a la fuerza, escuché el sonido de una cascada por la que me deslizaba como un tobogán. Cada vez salía más y más agua.

- ¡Hay que sacarlo ya! – volví a escuchar la voz.

Una luz muy fuerte me cubrió por completo, me molestaba en la cara y empecé a llorar desesperado. Tenía miedo y frío.

Una mujer de blanco, que luego aprendí era una enfermera, me tomó en sus brazos y me puso en un lugar que inmediatamente reconocí por su olor y… por esa música. ¡Cómo me gustaba! Hice silencio y la escuché clarito en mis oídos.

Poco a poco comencé a tranquilizarme, abrí un ojito y vi un rostro iluminado que me sonreía, y entonces pensé: este lugar es mucho mejor…

Unos brazos calentitos me abrazaron y sentí un beso suavecito en una manita. Me acurruqué y me dormí sonriendo…

Ah, ah, se me olvidaba decirles, que me llamaron Javier.


Dulce Elvira de los Santos. (Santo Domingo, República Dominicana). Teatrista, animadora, periodista y titiritera. Ha actuado en España, Venezuela, Puerto Rico y México con el teatro Sonrisitas. Fue editora de la revista juvenil Listín 2000 del periódico Listín Diario y redactora de la revista infantil Al Compás, de su país. Organiza el Festival Internacional de Títeres de Santo Domingo. En la actualidad está a cargo de Dirección Infantil y Juvenil de la Secretaría de Estado de Cultura y coordina la Feria del Libro Infantil. Publicó recientemente el libro El trencito azul.


 

1- Descubre el código secreto escribiendo la letra que corresponde al número. La respuesta hallada te revelará un mensaje.

 

RESPUESTA
GRACIAS POR LA VIDA´

 

Trabalenguas

Hay un gallo maravallo
balín, balín bom vallo.
y era después un caballo,
balín, balín bom vallo,
que quiso tener un gallo,
balín, balín bom vallo.
Balín, balín caballo
balín, balín el gallo.

 

ADIVINANZA

Conmigo todas las cosas están,
sin mí, aunque están,
las cosas, ya no están.

La luz

¡Hasta la próxima!

 

 

 

Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón
Beato Juan Pablo II

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