Primer trimestre 2012

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¿INFLACIÓN

VS

VIDA FAMILIAR?


Foto: Elio Delgado

 

El Gasto Público

Un concepto de permanente presencia en la vida cotidiana es el de Inflación. Este se define como el «incremento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en un país» y constituye un índice de las variaciones en el poder adquisitivo real de toda la sociedad y, dentro de ella, la familia.
Por tanto, en la práctica resulta indispensable el seguimiento y la determinación de esta magnitud, la cual se realiza a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que refleja el incremento porcentual de la canasta de bienes (productos y servicios) que adquiere un consumidor típico del país de que se trate.
Un ejemplo que ilustra esta situación a nivel de la familia es el siguiente: si una familia dispone mensualmente de un ingreso de 300 unidades monetarias (um) -pueden ser pesos mejicanos, dólares canadiense u otra moneda- y de la planificación de sus gastos mensuales decide destinar 20 um para garantizar el consumo de cuatro kg de harina de maíz que en la actualidad cuesta cinco um el kg y el precio sube a ocho um el kg (inflación del 60 por ciento para ese producto), entonces tiene dos opciones: mantener la asignación de 20 um para este consumo, con lo cual la cantidad que puede adquirir mensualmente se reduce a 2,5 kg o destinar 32 um para mantener el nivel de compra en cuatro kg, disminuyendo en 12 um la disponibilidad de dinero para enfrentar los restantes consumos de la familia.
En correspondencia con lo anterior, el control de la inflación constituye uno de los objetivos de trabajo de las Políticas Macroeconómicas; y, para la evaluación de la correspondencia de los resultados obtenidos con lo planificado, se requiere, como todo indicador de la economía y las finanzas, del establecimiento de un valor máximo y de un periodo de tiempo de vigencia del mismo, que permita evaluar cuantitativamente la efectividad de las acciones realizadas para alcanzar la meta fijada.

Desde el punto de vista conceptual, la inflación puede clasificarse atendiendo a diversos aspectos, entre los que se encuentra el que utiliza el comportamiento de las variaciones en las tasas de crecimiento, que las agrupan en las tres categorías siguientes:

Moderada. El incremento de los precios se manifiesta de forma lenta.
Galopante. Ocurre cuando las tasas de incremento de los precios es de dos o tres dígitos (por ejemplo: 30 por ciento, 120 por ciento, 240 por ciento) en un plazo promedio de un año.
Hiperinflación. Es una inflación extraordinaria, que puede alcanzar hasta el 1000 por ciento anual. Este tipo de inflación ocurrió en Bolivia, 1985 (11750 por ciento); Argentina 1989 (3080 por ciento); y Perú 1990 (7841 por ciento)1,2,3.

Sin embargo, a partir de los 604 se comenzó a manifestar un nuevo comportamiento en la Economía: simultáneamente coincidían bajas tasas de crecimiento, o incluso negativas (depresión), con una fuerte inflación. Este proceso, bautizado como «stagflation»4 (combinación en idioma inglés de las palabras inflación y estancamiento, en español, estanflación5), se menciona por su impacto, pero atendiendo a su complejidad será abordado en un futuro texto.

En la práctica, en un contexto globalizado caracterizado por una elevada y creciente interdependencia6, resulta difícil establecer una causa única para cualquier comportamiento económico. No obstante, es posible identificar varias de éstas, que se manifiestan en cada momento con un impacto diferente.
Un primer elemento a considerar es el relacionado con el incremento en el precio de las materias primas en el mercado. Esta situación puede conducir en muchos casos a que el productor, para mantener sus ganancias, transfiera este aumento al consumidor, dando lugar a la denominada inflación de costos. Un ejemplo reciente, es el acaecido en el 2008, cuando se produjo un incremento en los precios de los alimentos; debido, fundamentalmente, al aumento del precio del petróleo.

Otro aspecto que contribuye a la elevación del IPC es la relación entre la oferta y demanda7. En este caso los precios se incrementan al aumentar la demanda o disminuir la oferta, como sucede en el caso de la aparición de plagas que afectan a uno o varios cultivos, con lo cual se reduce la producción y los precios se elevan.

Como tercer elemento puede señalarse las expectativas (comportamiento de los precios en el futuro) que tengan los productores y los consumidores acerca de las variaciones en los precios, que conlleva una elevación de éstos.

Finalmente, puede señalarse otra causa de la inflación: la utilización del incremento en Gasto Público por parte del Estado como herramienta macroeconómica para estimular la Economía.

Esta es una de las direcciones donde se encuentra, desde el punto de vista teórico, el debate actual y dado su importancia se aborda a continuación.

Gasto público, sí

Es enero de 1936. Un mes antes el economista inglés, John Maynard Keynes, publica su libro «Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero»8, que daría lugar a la escuela de pensamiento denominada keynesianismo. Entre las propuestas realizadas en ese texto se encuentra la utilización del Gasto Público como una herramienta de Política Macroeconómica para estimular el crecimiento de la Economía

En esencia, Keynes propone utilizar el «aumento discrecional» del Gasto Público para lograr efectos expansivos sobre la economía, estableciendo el objetivo macroeconómico relativo a la inflación como «lograr un nivel de precio estable o suavemente ascendente».

Con esa estrategia se logra aumentar la demanda, que a su vez, contribuye a elevar el nivel de empleo; y por añadidura, los ingresos de los hogares. En la práctica, esta propuesta plantea ampliar los gastos destinados a las esferas militares, intromisión estatal en la economía, expansión de la economía al extranjero, necesidades sociales y el mantenimiento del aparato administrativo.

Para facilitar la comprensión de su propuesta, Keynes recurre a una analogía con la física. Denominó a su estrategia «cebar la bomba». Es conocido que los equipos destinados al bombeo de agua requieren de una pequeña cantidad de ésta para iniciar su trabajo, lo cual tiene su análogo en la economía, en que la misma necesita de un incentivo periódico (en este caso el Gasto Público) para reanimarse.

De todo lo expuesto se aprecia que la utilización de esta herramienta tiene varias ventajas: permite al Estado orientar el crecimiento económico de acuerdo al destino del Gasto Público y que a mayor estimulación de la economía más recursos recibe el Estado, sin modificar el régimen tributario vigente, con el consiguiente incremento en la redistribución de la riqueza a escala social.

Sin embargo, esta propuesta tiene un efecto negativo. Si se inyecta dinero en la circulación sin la correspondiente contraparte material, se está gestando un proceso inflacionario, que puede devenir en una espiral desastrosa, al disminuir el dinero su poder adquisitivo.

Finalmente, una incidental, cubana, para añadir más leña al fuego9. La política expansiva del Gasto Público del primer período del Gobierno de Gerardo Machado materializada en obras públicas, puede considerarse como precursora del pensamiento keynesiano.


Gasto público, no


De lo expuesto no es difícil inferir la existencia de una propuesta antagónica en el marco teórico. Y así es. En contraposición a la corriente keynesiana, se encuentra la escuela Monetarista de Chicago, conocida popularmente como Neoliberal, liderada por Milton Friedman.

Esta línea de pensamiento propone un modelo económico basado en principios diametralmente opuestos a los de Keynes. Postula que la inflación es el peor enemigo de la economía y por tanto proponen «inflación cero a cualquier costo».

Esta propuesta convierte al Gasto Público en uno de los principales problemas de la economía. Y por carácter transitivo a la inflación. Su lema: «detener la máquina de hacer dinero».

En correspondencia con lo anterior se plantea que el Estado no intervenga casi nada en la economía nacional, transfiriendo el control de la economía a manos del capital privado. También critica a los gobiernos por sus enormes e ineficientes burocracias que impiden el funcionamiento óptimo del mercado.
A primera vista, el supuesto neoliberal parece muy coherente y racional, pues sin inflación, las economías domesticas (familias) y las organizaciones nacionales pueden mantener un nivel de consumo estable en el tiempo acorde a su planificación. Mas esta respuesta sería superficial, si no se analizan otros factores que influyen sobre este comportamiento… pero… no obstante las ventajas mencionadas es necesario resaltar que si bien es «muy eficiente» en términos económicos, tiene efectos sociales negativos. El primero sería el uso exclusivo del mercado (sólo debe mantenerse el eficiente), no considera que en el momento inicial pone a competir a agentes económicos con desigual dotación de recursos. Un símil ilustrativo es que si el modelo neoliberal fuese una competencia deportiva pondría a competir en igualdad de condiciones a un individuo sano de 18 años con uno de 60 y otro en silla de ruedas. El resultado es obvio.

En segundo lugar, la reducción de Gasto Público tiene como efecto inmediato una drástica reducción de los subsidios. Esto disminuye la capacidad de una de las vías para la redistribución de la riqueza a escala nacional.

Para concluir, una precisión respecto al mercado, ya que el mismo es el centro de la política monetarista. El mercado no es ni bueno ni malo per se. Es como es, producto del desarrollo social. Es eficiente en términos económicos, pero puede ser injusto socialmente. Por tanto, no es su presencia lo importante, sino su regulación por parte del Estado para aprovechar sus ventajas y minimizar sus impactos negativos.

Podemos concluir que entonces, Gasto Publico, ¿sí o no? La respuesta queda a criterio de las
valoraciones y ponderaciones de los factores mencionados, y otros que puedan añadirse, según se considere. Lo que sí hay algo cierto, lo fundamental es el balance y la «corrección a tiempo del tiro». Ello significa adoptar medidas antes que; por una vía u otra, la estabilidad de la economía salga de control, lo cual no está exento de restricciones debido al proceso de globalización.

Por otra parte, la existencia de inflación puede considerarse de manera general como un factor adverso a la familia, sobre todo si el Estado no la mantiene bajo su control utilizando las herramientas adecuadas o la emplea de manera indiscriminada para estimular la economía.

Otro aspecto que no resulta ocioso en reiterar que el IPC, al igual que otros indicadores de la actividad de la economía, por sí mismo resulta insuficiente; y requiere, para evaluar su impacto, de valoraciones complementarias que permitan establecer los límites de su representatividad .

 

Conceptos:

Consumidor típico: Conjunto de bienes y servicios que demandan prácticamente todos los miembros de una sociedad.

Gasto Público: dinero que invierte el gobierno sin que necesariamente exista una contraparte en bienes y servicios recibidos.

Índice de Precios del Consumidor (IPC): Índice de valor que caracteriza el comportamiento del precio promedio de la canasta de bienes y servicios que demanda un consumidor típico.

Política Macroeconómica: conjunto de factores que se utilizan por el Estado para alcanzar los objetivos económicos deseados en un país.

Unidades monetarias: Designación que se utiliza para sustituir el nombre de una moneda (peso mejicano, euro, dólar canadiense) en explicaciones financieras o económicas, que permite denotar la generalidad del proceso, es decir, que los resultados obtenidos son independientes de la moneda que se utilice.

 

Notas:
1. http://es.wikipedia.org
2. Martirena-Mantel, Ana María: «Burbujas cambiarias e hiperinflación: Argentina 1988-1990», http://marcopolo.eco.unc.edu.ar/cgi-bin/koha/opac-detail.pl?biblionumber=9577
3. Ramírez Rondán, Nelson; Aquino, Juan Carlos: «Crisis de inflación y productividad total de los factores en Latinoamérica», http://www.cemla.org/pdf/redix/RED-IX-pe-Ramirez-Peschiera-Aquino.pdf, septiembre, 2004.
4. ¿Qué es la estanflación?
http://www.elblogsalmon.com/conceptos-de-economia/que-es-la-estanflacion, 9-6-11
5. http://es.mimi.hu/economia/estanflacion.html.
6.Mesa, J: «Globalización: ¿un fenómeno actual?», http://www.monografias.com/trabajos14/globalizacion/globalizacion.shtml; dic/2003.
7. Mesa, J: «Oferta, demanda y vida familiar», revista Amor y Vida, pp:12-3, cuarto trimestre, 2010.
8. Keynes, John Maynard, «Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero», Ed. Revolucionarias, La Habana, 1968.
9. Rodríguez, Andrés: «Machado, más allá del Capitolio y los muertos», revista Espacios, año 4, #3, 2000. pp: 46-8.

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Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón
Beato Juan Pablo II

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