Amor y Vida
Publicación Trimestral del Movimiento Familiar Cristiano
Arquidiócesis de la Habana

Segundo trimestre 2011

Resolución 1024 X 768 / 32 bit

 

Para las niñas y los niños.
(A cargo de GISELLE GRASS)


Esta sección está dedicada a las niñas y los niños de la familia. Aquí encontrarán cuentos, adivinanzas, trabalenguas y otras travesuras. Si hay un adulto que le guste leer cuentos, responder adivinanzas, decir trabalenguas y realizar travesuras, pues que se asome también para compartir este encuentro de alegría, especialmente los abuelos y las abuelas, porque ellos son los mejores cuenteros.



CUENTO

NO SÉ PARA QUÉ SIRVO

Por HILDA PERERA

No sé para qué sirvo era de hierro amarillo y estaba fijo al borde de la calle sin saber qué hacer. Suerte que al lado le habían sembrado una allamanda* amarilla, porque si no su vida hubiera sido la más aburrida del mundo.

- ¿Tú sabes para qué soy y para qué sirvo? -Le preguntó un día. Ella, que hablaba por las flores, le contestó:

-A la verdad que no tengo ni idea. Pero mira, vamos a preguntarle al viento que sí viaja y sabe más que nosotros.

-Viento, ¿tú sabes para qué soy y para qué sirvo?

-Siempre me he preguntado para qué sirve una cosa de hierro amarilla que no se puede mover. Lo que sí sé es que he visto otro como tú en la calle siguiente.

-Anda, ve y pregúntale. -El viento se fue volando y regresó al poco rato.
-Es igualito que tú y dice que él tampoco sabe qué es, pero que hay uno igual que ustedes en la siguiente calle.

-¡Qué maravilla! Al menos no soy el único. Viento, amigo, ve y pregúntale.

-Si me lo pide la allamanda.

Allamanda se lo pidió enseguida y allá salió el viento volando para volver con la respuesta.
-Que no sabe qué es, pero que no hay nada que no sirva para algo. Que tengas paciencia.
Así estaba No sé para qué sirvo aprendiendo paciencia, cuando pasó algo terrible. Se oyó un chirriar de frenos y luego un carro se estrelló contra él, lo arrancó de su sitio y lo dejó tirado, como muerto, al borde del camino.

-¿Ves que no valgo para nada? ¡Mira cómo me tratan! -se quejó apenas había pasado el susto.
-¡Pobre amigo mío! ¡Y yo no puedo hacer nada por ti!

Pero no habían pasado ni cinco minutos cuando vino un camión bueno y con mucho cuidado volvieron a ponerlo en pie, lo pintaron otra vez de amarillo y lo dejaron como nuevo.
-¿Ves? –le dijo la allamanda– Tienes que ser muy importante. Si no, no se hubieran ocupado de ti tan pronto y con tanto interés.

-Todo eso está muy bien, pero ¿para qué sirvo? ¿Para qué sirvo?

-Ya te lo dijo el viento, que aprendas a esperar.

-Y me desespero esperando, allamandita. Me desespero esperando y no consigo paciencia.- Así se estuvo No sé para qué sirvo tiempo y tiempo y siempre sin saber en qué podía ser útil.

Un día, de la casa frente a la que estaba colocado empezaron a salir, primero unas enormes lenguas de fuego, y luego un humo espantoso que parecía una torre. La gente salía desesperada huyendo y dando gritos: ¡Fuego! ¡Fuego!

Todo era confusión y miedo. Al poco, llegaron pitando tres camiones grandes con escaleras y rodeados de mangueras. Unos hombres ágiles y fuertes se dirigieron a No sé para qué sirvo, lo abrieron y desde muy adentro le empezaron a salir unos chorrotes de agua que llevaban las mangueras hasta el lugar del fuego.

-¡Gracias a Dios que tenemos el hidrante cerca! –dijo uno de los hombres y le dio unas palmadas en la cabeza de hierro.

No sé para qué sirvo supo en ese momento que se llamaba hidrante y que servía para apagar fuegos; la allamanda lo abrazó con sus ramas y, desde entonces, fue la cosa que sí sé para qué sirvo más feliz y más orgullosa del mundo.

(Tomado del libro
Mucho más cuento)

*Allamanda. Género de arbustos con grandes y brillantes flores anuales. Son populares como plantas ornamentales.

Hilda Perera (La Habana, 1926). Cuenta con una destacada trayectoria, sobretodo en España y América. Recibió dos premios Lazarillo y entre otros, publicó las novelas Kike, Mai, La jaula del unicornio, Mumú y los volúmenes de cuentos Podría ser una vez y Cuentos para chicos y grandes, además de álbumes ilustrados. En su treintena de obras hay algunas también para adultos. Reside en los Estados Unidos.


 

 




TRABALENGUAS
Curi, cutiri, cutamba, macuta, cutumba, cutiri, cutú. Pepe Pecas pica papas con un pico.
Si se te trabó la lengua, solo tienes que tomarte un vaso de agua y dar tres saltos hacia atrás


ADIVINANZAS

Aquí te presentamos una de la conocida autora cubana Dora Alonso.
Trata de descifrarla.

Hay un viejo aventurero
Forzudo a más no poder
A veces, por donde pasa,
Todo lo vuelve al revés.
(El viento)



Volver a la Portada

Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón
Juan Pablo II

DIRECTORES: Rubén Gravié y Ana María Baldrich.
CORRECCIÓN: María del Carmen Muzio.
DISEÑO IMPRESO: Ballate/ManRoVal.
DISEÑO DIGITAL Y DISTRIBUCIÓN: Raúl león Pérez
CONSEJO DE REDACCIÓN: Monseñor Fernando de la Vega, Felipe Oliva, Habey Hechavarría, Raúl León P.,
Giselle Grass, Navia García y Estela María Martínez Chaviano.
REDACCIÓN: Casa Laical. Teniente Rey y Bernaza, Habana Vieja. Teléfono: 53 7 863-1767.
Se permite la reproducción, total o parcial, de los trabajos, siempre que se indique la fuente.