Amor y Vida

Publicación Trimestral del Movimiento Familiar Cristiano
Arquidiócesis de la Habana

Segundo trimestre 2012

Resolución 1024 X 768 / 32 bit

 

La familia y el
Sagrado Corazón de Jesús

Mons. Antonio Rodríguez Díaz

Las cuatro últimas telenovelas cubanas (incluyendo la actual) han presentado en algunos de los hogares que aparecen, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en la sala. Estoy casi seguro que los respectivos directores y escenógrafos han nacido después de 1961; y si no, estoy seguro que gran parte de sus vidas han transcurrido después de ese año, cuando paulatinamente en la mayoría de los hogares cubanos comenzó a desaparecer de la sala, o a emigrar a alguno de los dormitorios, o para detrás del escaparate la sagrada imagen del Corazón de Jesús. Unos lo hicieron por dejación de su fe católica otros por ocultamiento de ésta.

Sin embargo, otro grupo de hogares católicos conservó la imagen en las salas de sus hogares, en ocasiones, contra el viento y la marea de los más jóvenes, pues les perjudicaba en el estamento social este “oscurantismo” de los mayores.

Han pasado los años, y también han cambiado los criterios de la política del PCC hacia la religión. La Misa celebrada por el Beato Juan Pablo II en La Habana, donde en la fachada de la Biblioteca Nacional se veía un grandiosa cuadro de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, propició que, a partir de ese momento, la Iglesia realizara la misión “puerta a puerta”, distribuyendo la imagen que adornaba la Misa papal.

Tal vez, los directores y escenógrafos de las últimas novelas cubanas han descubierto que, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en las salas de muchos hogares cubanos, forma parte de la cultura hogareña cubana. No se hallan equivocados. Lo que quizás ellos, y la mayoría de los cubanos no sepan, es que la imagen clásica del Corazón de Jesús, la de los cuadros grandes presidiendo el hogar, es el resultado de una permanente misión ejecutada por la Iglesia a lo largo de los primeros sesenta años del siglo XX cubano. Muchos cubanos a la hora de inaugurar su vida en una nueva casa, la compraban, y con frecuencia solicitaban la presencia de un sacerdote para que la entronizase. La imagen constituía símbolo de la bendición y presencia de Dios en sus familias.

Pero, ¿cuál era el origen de esta presencia de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en los hogares cubanos? En el siglo XVII, Jesús se le apareció a una monja llamada Santa Margarita María de Ala-coque, en Francia, y le mostró su corazón. Le dijo que, todas aquellas personas que fuesen devotas de su sagrado corazón, Él les prometía varias gracias. Una de éstas es la de su bendición a los hogares donde su imagen fuese expuesta y venerada. Este es el origen del cuadro del Sagrado Corazón de Jesús en los hogares.

Los Padres de la Compañía de Jesús, con el tiempo, llevarían a cabo la propagación de esta promesa de Jesús a sus devotos, junto con las restantes. Más tarde constituyó uno de los objetivos misionales de todos los sacerdotes con un indiscutible éxito. La imagen del Sagrado Corazón de Jesús se hizo presente en casi todos los templos católicos.

Queda una pregunta muy importante para las actuales familias católicas cubanas: La imagen del Sagrado Corazón de Jesús que está en tu casa, ¿qué representa? ¿Adorno, referencia o convocatoria para la oración en familia?

Respondo: Si es adorno, entonces en poca estima religiosa la tienes. Si es referencia: bien, con tal que esa referencia exprese tu identidad católica, tu fe y tu amor a Jesucristo, la decencia y las buenas costumbres morales de tu casa. Pero si a la referencia le añadimos que la imagen es convocatoria para la oración en familia; entonces, la imagen estaría cumpliendo su objetivo más pleno: lograr que la familia se reúna para orar con el fin de adorar al único Dios, para que proteja a la familia con su bendición; para que se le conceda un trabajo digno y justo, el cual proporcione el sustento necesario y abra a la familia los caminos de la dicha.

Junio es el mes que, desde hace mucho tiempo, la Iglesia dedica a honrar al Sagrado Corazón de Jesús. ¿Por qué no empiezas a hacer la oración familiar en cuanto leas esta revista? ¿Por qué no extiendes esta práctica al resto de los días del año?

Recordemos al respecto lo que Benedicto XVI nos dijo, en el aeropuerto de Santiago de Cuba, acerca de las exigencias espirituales de todo hombre. Una de las fuentes de esas exigencias espirituales es la oración. Si deseamos que los miembros de nuestras familias crezcan espiritualmente, conduzcámoslos por el camino de la oración.

 

Volver a la Portada


Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón
Beato Juan Pablo II

DIRECTORES: Rubén Gravié y Ana María Baldrich.
CORRECCIÓN: María del Carmen Muzio. DISEÑO VERSIÓN DIGITAL: Raúl León P..
ASESOR ECLESIAL: Monseñor Antonio Rodríguez Díaz.
CONSEJO DE REDACCIÓN: Felipe Oliva, Giselle Grass, Navia García Fabeiro, Estela M. Martínez Chaviano y Raúl León Pérez.
REDACCIÓN: Casa Laical. Teniente Rey y Bernaza, Habana Vieja.
Teléfono: 863-1767.
Se permite la reproducción, total o parcial, de los trabajos, siempre que se indique la fuente.