Amor y Vida

Publicación Trimestral del Movimiento Familiar Cristiano
Arquidiócesis de la Habana

Segundo trimestre 2012

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En este trimestre que nos volvemos a encontrar, celebramos muchas fiestas lindas: el día de los niños y las niñas, en el mes de abril; el día de las madres, en el mes de mayo y el día de los padres en el mes de junio. En honor a esos días tan importantes, les he querido regalar una poesía y una adivinanza muy dulces, para que las saboreen con gusto y en este cuento les recuerdo que no importa el tamaño sino la maña. ¡Ánimo para hacer grandes cosas por los demás!

Cuentos y pasatiempos

(A cargo de GISELLE GRASS)

Cuento.

Los chivitos porfiados

Por HERMINIO ALMENDROS

Había una vez un niño que tenía que cuidar cinco chivitos. Muy temprano los sacaba del corral, los llevaba a pacer al cerro y, al oscurecer, volvía con ellos a la casa. Una tarde los chivitos no quisieron irse a dormir. El muchacho trató de hacerlos andar pero los chivitos no se movían. Por fin, el pobre niño se sentó en una piedra y se puso a llorar. Tenía miedo de que su padre lo castigara por demorarse tanto. Al poco rato pasó por allí un conejo y le preguntó:
─ Niño, ¿por qué lloras?
─ Lloro porque los chivitos no quieren andar, y si tardo mi padre me va a castigar.
─ Pues verás como yo los hago marchar.

Pero los chivitos tampoco le hicieron caso, y el conejo dijo:
─ Yo también me pondré a llorar.

Y se sentó al lado del niño, llora que te llora. En eso pasó la zorra:
─ ¿Por qué lloras, conejo?
─ Loro porque el niño se ha puesto a llorar porque sus chivitos no quieren andar, y si tarda, su padre lo va a castigar.
─ Pues verás como yo los hago marchar.

Pero los chivitos porfiados siguieron paciendo sin moverse, y la zorra dijo:
─ Yo también me pondré a llorar.

Y se sentó junto al conejo, llorando sin consuelo. Entonces pasó un lobo:
─ Zorra, ¿por qué estás llorando?
─ Lloro porque llora el conejo, y el conejo llora porque el niño se ha puesto a llorar porque los chivitos no quieren andar, y si tarda, su padre lo va a castigar.
─ Pues verás como yo los hago marchar.

Pero los chivitos se quedaron tan tranquilos que el lobo dijo:
─ Yo también me pondré a llorar.

Y se sentó junto a la zorra, hecho un mar de lágrimas. Poco después pasó por allí una abejita:
─ ¿Por qué lloras lobo?
─ Lloro porque llora la zorra, y la zorra llora porque llora el conejo, y el conejo llora, porque el niño se ha puesto a llorar porque los chivitos no quieren andar, y si tarda, su padre lo va a castigar.

─ Pues verás como yo los hago marchar.
Entonces todos: el niño, el conejo, la zorra y el lobo, se echaron a reír a carcajadas diciendo:
─ ¡Ja, ja, ja! ¿Cómo una abeja tan chiquita va a poder más que todos nosotros?
Pero la abeja voló hasta donde estaban paciendo los chivitos y se puso a zumbar:
─ ¡Zzz, zzz, zzz…!

A los chivitos les molestaba tanto el ruido, que dejaron de pacer. La abejita se posó entonces en la oreja del chivito más grande y ¡zzz!, se la picó tan fuerte, que salió disparado como un cohete. Detrás de él echaron a correr los demás chivitos y no pararon hasta llegar al corral. Tanto corrían que el muchacho apenas pudo alcanzarlos.

Y el conejo, la zorra y el lobo se quedaron allí mirándose, con la boca abierta.

-Herminio Almendros Ibáñez. (Almansa, 1898 - La Habana, 1974), pedagogo español.
- Tomado del libro Había una vez...

Pasatiempos

La casita de dulce
Dora Alonso

Un hábil dulcero fabricó una casa con pan, galletitas y azúcar de caña.

De turrón el piso y el techo de pasas; de maní molido balcón y persianas

Para las paredes fabricó una masa: gofio, leche, miel, canela y guayaba.

No puso al hacerlauna sola tabla: solamente dulces del patio a la sala.

La hormiga Lilita que cruzó apurada, regresó más tarde, para ver la casa.

Mirándola mucho se dijo arrobada:
─ Tan bonita es que voy a probarla.

Lamió las paredes, mordió una ventana, desprendió la puerta, royó la terraza…

Come, come, come la hormiguita brava.
Come, come, come, ¡se cayó la casa!

SOPA DE PALABRAS

Trabalenguas

Maligolerena
maligolaranas
maligoladeras
de maligolanas.

Del libro Jin Jara Bin
Autora: Niurki Pérez García

ADIVINANZAS
Autora: Dora Alonso

Primero verde,
blanco después,
Cubano siempre,
¿que cosa es?

El azúcar

 

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Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón
Beato Juan Pablo II

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