No. 3 y 4 Julio - Diciembre  2004

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¿Qué nos enseña la Navidad?

 

Navidad es una de las fiestas más importantes de la Iglesia porque en ella celebramos que el Hijo de Dios se hizo hombre para abrirnos las puertas del Cielo, para enseñarnos el camino para la vida eterna.

A pesar de ser una fiesta cristiana, se ha popularizado en todo el mundo. Efectivamente, hasta los no creyentes celebran “las fiestas de diciembre”, como muchos suelen llamarlas. Los regalos, las tarjetas de felicitación, los arbolitos y las guirnaldas pueden verse en la mayoría de nuestros hogares, aunque desgraciadamente, los que no creen, no conocen sus verdaderos significados, y el verdadero sentido de celebrar el nacimiento de Cristo no ocupa en esos hogares el lugar que merece.

La celebración de la Navidad nos recuerda una vez más que Dios no está lejos, sino muy cerca de nosotros, En Navidad celebramos al Niño Jesús que es Hijo de Dios. En Él Dios nos mostró su rostro humano para salvarnos y amarnos desde la tierra. Jesús es el Hijo unigénito de Dios, imagen perfecta del Padre, lleno de gracia y verdad.

Ahora bien, la Navidad como fiesta al igual que todos los momentos importantes de la Iglesia, nos enseña, nos hace conocer más a Dios.

Y ¿qué nos enseña la Navidad?

La Navidad es un momento privilegiado para meditar en el texto evangélico de San Lucas 2, l-20, en donde se narra con detalles el Nacimiento de Cristo y con el cual podemos reflexionar sobre las virtudes que encontramos en los diferentes personajes involucrados, para posteriormente aplicarlas a nuestras vidas. Veamos:

MARÍA nos enseña a ser humildes, a aceptar la voluntad de Dios, a vivir cerca de Dios por medio de la oración, a obedecer a Dios y a creer en Él.

JOSÉ nos enseña a escuchar a Dios y hacer lo que Él nos diga en nuestra vida, aunque no lo entendamos. José también nos enseña a confiar en Dios.

JESÚS nos enseña la sencillez. A Dios le gusta que seamos sencillos, que no nos importen tanto las cosas materiales. Jesús, a pesar de ser el Salvador del mundo, nació en la pobreza.

LOS PASTORES nos enseñan que la verdadera alegría es la que viene de Dios. Ellos tenían un corazón que supo alegrarse con el gran acontecimiento del nacimiento de Cristo.

En la Navidad nace Jesús, quien viene a salvarnos y a ser luz, amor, perdón y alegría para todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Con su nacimiento, la Sagrada Familia nos da ejemplo de la aceptación de la voluntad de Dios. Esta familia vivió con sencillez, humildad y llenos de alegría el momento del nacimiento de Jesús en el Portal de Belén. Nos corresponde a nosotros, familias de estos tiempos, vivir la Navidad con alegría y el mismo amor y ternura, y estar dispuestos a aprender lo que la Navidad nos enseña.

 

Colaboración de Rubén Roig

 

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Redacción: Casa Laical Tte. Rey e/ Villega y Bernaza. Habana Vieja
Diseño versión digital: Raúl León Pérez