No. 3 y 4 Julio - Diciembre  2004

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Centinela de  la familia
Colaboración de Lucy y Jorge
MFC-Argentina

 

Ha muerto un gran defensor de la vida y la familia. El sábado 30 de octubre, a las 6:30 de la mañana, Dios llamó a su Reino a nuestro muy querido Padre Pedro Richards, fundador del Movimiento Familiar Cristiano y quien fuera, sin dudas, un hombre de fe, espejo fiel del carisma del Cristo nupcial que el Espíritu Santo le inspiró.

El Padre Richards fue un gran visionario que creyó en la posibilidad del apostolado familiar, siempre procurando recuperar y revalorizar algo tan sagrado como el matrimonio. Se presenta al mundo actual como ejemplo de misionero incansable, que recorrió los caminos de América Latina llevando el mensaje de Jesús y junto a él la buena noticia sobre el matrimonio y la familia. Apasionado por la pastoral familiar, vivió una vida intensa de entrega, generosidad y servicio, logrando una perfecta síntesis de inteligencia y corazón. Tres componentes caracterizaron su fecunda vida sacerdotal y misionera:

Testimonio de espiritualidad.

Vida comunitaria.

Acción entre las familias.

Estas características se reflejaron en los tres signos que lo acompañarán para siempre:         

El corazón, logo de la Congregación Pasionista.

La cruz de ébano, signo de la misión.

La estola bordada con las tinajas y la cruz, que identifican al M.F.C.

Permanecerá para siempre, impresa en nuestra memoria y en nuestro corazón, la última imagen que conservamos del Padre Pedro, en su habitación de la Casa de Nazareth; muy delicado, pero todavía muy consciente, pudo comunicar su ansia por el futuro del Movimiento Familiar Cristiano y su infinito amor por la familia emefecista. Profundamente mariano, uno de sus pedidos fue que rezáramos el Rosario en familia.

Manifestó su preocupación por todo el MFC y las dificultades presentes, aconsejando que las piedras que tales dificultades significan, las transformemos en escalones para alcanzar el ideal. Finalmente pidió que no dejemos apagar la antorcha del Movimiento Familiar Cristiano.

Estamos seguros que el 30 de octubre, Jesús mismo preparó la mesa del banquete del cielo para recibir a este Santo Varón, que “libró la batalla y perseveró hasta el final”, siendo Sacerdote y Pastor, rodeado por los brazos amorosos de María, a la que tanto amó, volvió a su casa y allí nos espera.

No perdamos de vista la herencia que nos dejó. El  Movimiento Familiar Cristiano disfrutó de su presencia y, si bien ha sentido su partida, goza de su Pascua en el Señor, y unido en la oración le dice: “Gracias, Pedro”, porque usted seguirá siendo “EL CENTINELA DE LA FAMILIA”.

 

Pensamientos del Padre Richards.

. Las Sagradas Escrituras nos recuerdan que si el Cristo Nupcial no “construye”, es en vano que trabajen los “Emefecistas”, constructores del Reino, en un mundo matrimonial mejor.

.  María de Nazareth dejó el gran mundo para su Hijo. Y sigue reinando desde el interior de las familias por el amor, la educación y su influencia amorosa: “Lo que Jesús diga que hagáis (también boca del Magisterio), ¡hacedlo!”

. Hogares amorosos, fecundos, abiertos a la comunidad contribuirán a esa Nueva Evangelización auspiciada por Juan Pablo II. ¡Y el M.F.C. tiene magna tarea!

.  El hogar, como edificio, es el lugar más apropiado para difundir la amistad, hacer conocer las directivas pontificias, hacer reuniones evangélicas, ser Consultorio Familiar.

. La función profética es la tarea educativa de la familia, primero con su ejemplo, pero también con su palabra, padre y madre van develando a sus hijos el misterio de la vida en su integridad: al amor, la amistad, el sexo.

. Anticipar los cambios, y cómo hacer para que no nos tomen de sorpresa, es la tarea de todo dirigente y ser casado es ser líder dentro de casa y fuera.

.  ¡O cambiamos o perecemos: es el grito que nos hacen llegar los profetas del Post-modernismo! ¡No podemos continuar así! Se dejarán los ídolos y se aceptará el enviado del Padre. “No hay otro que pueda salvar la persona, el matrimonio, la familia y la comunidad.” Los signos de los tiempos están escritos por doquier.

.  Los chicos no pueden vivir comunitariamente a menos que se les enseñe. De allí que debo ver a Jesús en el otro, sea quien fuere. Es una persona a la que debo servir, no explotar, sea patrón a compañero de trabajo.

. ¡Ay de los que quieran seguir viviendo en una torre de marfil! Ya sabemos lo que les pasa a los que se aíslan en torres! Formar a los hijos según enseñó Jesús: “Estoy en este mundo para los demás.”

. EL M.F.C. nació misionero, y el misionero tiene una sensibilidad muy especial, que no se encuentra en el activismo.

.  Nunca hay que darlo todo por sabido. Nadie escucha hablar de la espiritualidad conyugal, y si tenemos gente que está convencida del carisma, gente que empuje, que quiera crecer por dentro y por fuera, no lograremos nada. Si tenemos un carisma, debemos usarlo, si no, no nos sirve.

.  El Cristo Nupcial, si es vivido debidamente, es fuente de gozo; provee a los esposos satisfacciones de diversas maneras, ante todo la tranquilidad de saber que es Iglesia Doméstica, va por los rumbos indicados, por los pies ensangrentados de Jesús. Es por el camino estrecho que van esos cónyuges procurando que su amor refleje el de Cristo-Esposo que manifiesta a su Esposa, La Iglesia.

. “La familia es una comunidad trinitaria porque es imagen de Dios. Y Dios es trinitario. Pero si tenemos al esposo y a la esposa, ¿dónde está el tercero? El tercero es el Cristo Nupcial, otorgado a los esposos por la fuerza del Sacramento.”

.  El Cristo Nupcial es como el sol: ilumina, calienta, da vida. Aún en los días nublados y tristes, con niebla o lluvia; aunque no lo veamos, Él siempre está.

. “Lo mejor que podemos hacer por un pobre no es asistirlo para que pueda sobrellevar su pobreza, sino ayudarlo a salir de ella.”

. Cuando elevamos el status de una persona, independientemente de su posición económica, esa persona está en mejores condiciones de solucionar sus problemas. Hay mucho paternalismo en nuestros intentos evangelizadores y de promoción. Cuánto dudamos de la capacidad que Dios pone en cada ser humano para resolver sus propios problemas, y en vez de potenciar esas capacidades queremos dárselo todo resuelto, con fórmulas, slogans, recetas.

. No dejen al M.F.C. nunca. El Movimiento los va a ayudar mucho en la vida matrimonial y en el apostolado familiar de ustedes. Ustedes necesitan al M.F.C y el M.F.C. los necesita a ustedes.

 

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Redacción: Casa Laical Tte. Rey e/ Villega y Bernaza. Habana Vieja
Diseño versión digital: Raúl León Pérez