Amor y Vida
Publicación Trimestral del Movimiento Familiar Cristiano
Arquidiócesis de la Habana

Tercer trimestre 2012

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Un tiempo con la doctora Evelyn Billings

Colaboración de la doctora Ma. Concepción Morales, Movimiento Pro-Vida.

La doctora Evelyn Billings AM, de 94 años de edad, es una mujer inspiradora con una larga lista de logros. Junto con su fallecido esposo, el doctor John Billings, fue pionera del Método de la Ovulación Billings, el cual se ha enseñado a mujeres, parejas, estudiantes de medicina y médicos desde la década de los 50’s en más de 100 países. De hecho, es el único método natural oficial para la regulación de la fertilidad en China y ha sido aprobado por la Organización Mundial de la Salud.
También cuenta con el apoyo de la Iglesia Católica, y forma parte de la Pontificia Academia para la Vida. Sin embargo, de lo que la doctora Billings está más orgullosa en la vida, es de su familia. Junto con John, su esposo por 64 años, a quien conoció en una clase de anatomía mientras estudiaba medicina en la Universidad de Melbourne, criaron a nueve hijos, uno de ellos ya fallecido. Evelyn también es abuela de 39 niños (dos fallecidos) y bisabuela de 31 niños. Por estos motivos, Fiona Basile, del diario católico Kairos’s se dio un tiempo para charlar con esta mujer tan especial.


Usted y su esposo fueron médicos pioneros en el método de la Ovulación Billings, y también criaron a nueve hijos. ¿Cómo lo hicieron todo?

Los hijos no vienen en una camada, como gatitos o cachorros -fue un hijo tras otro, y tú sabes, todo se fue ajustando. Siempre quisimos una familia grande y mientras pasaba el tiempo y diferentes acontecimientos ocurrían en la familia, las cosas simplemente tomaron su lugar. Pero tengo que admitir que fue un tiempo que estuve muy ocupada. Los más grandes cuidaban a los más pequeños: Eve era la mayor, por lo que tuvo que llevar una carga especial. Si mis hijos no podían encontrarme, buscaban a Eve para que los ayudara. Ellos hacían caso de lo que ella les decía; todos la amaban.

¿Mirando en retrospectiva sobre su vida, qué es lo que más le sorprende?

Me sorprendió mucho donde John y yo terminamos en términos del método de la Ovulación. Me sorprendí por el éxito del método y de lo bien que pude ayudar a John en su trabajo. Me pidió que le ayudara con las pacientes femeninas porque este era un territorio extraño para él como un hombre casado. En realidad, simplemente por ser hombre. Yo sabía cosas que él no sabía y él sabía cosas que yo no sabía. Así que éramos un verdadero equipo.

Ustedes son una inspiración para muchas personas en todo el mundo. ¿Quién la inspira a usted?

Mi esposo me inspiraba mucho porque era un buen hombre y por el gran respeto que él tenía por la Iglesia. Mis padres también fueron una gran inspiración, tuve la suerte de tener unos padres muy buenos. Mis hijos son una fuente de inspiración, se aprende mucho de los hijos. La Madre Teresa y los pobres en la India y China; parejas de todo el mundo; el beato papa Juan Pablo II; y hubo muchos sacerdotes que entraron en nuestra casa, que tuvieron mucha influencia en nosotros, un sacerdote en particular, Fr. Maurice Catarinich, nos ayudó mucho en nuestro trabajo y fungió también como nuestro asesor espiritual. Particularmente me inspiraban los instructores del Método de la Ovulación porque eran personas cuya fe era fuerte y generalmente eran mujeres y parejas que han experimentado de primera mano el método y creían en él. Los instructores solían comentar cómo se habían enriquecido sus vidas por las amistades que habían hecho, no sólo entre ellos mismos, sino también entre las personas a quienes habían enseñado. Tengo maravillosos amigos entre los instructores.

¿Cuáles fueron algunos de los principales retos en la aplicación y enseñanza del Método de la Ovulación?

Desde un punto de vista académico, fue bastante sencillo, no tuvimos ninguna oposición entre los estudiantes de medicina; cooperaban muy bien. Creo que algunas de las mujeres estaban más bien en contra de la idea ya que estábamos justo en esa etapa de la medicina donde se estaban interesando más en los avances de la tecnología para el control de la fertilidad. Las personas confiaban mucho en la nueva tecnología, así que pensaban que estábamos en el camino equivocado y que nos quedaríamos muy atrás en este campo. John también solía tener mucha oposición por parte de los obstetras y ginecólogos que estaban en contra de su opinión de que la forma natural era el camino correcto y el mejor camino a seguir para las mujeres. Pero él no creía esto simplemente debido a las enseñanzas de la Iglesia, las personas mal entendieron esto como un “método católico” pero por supuesto que es un método biológico. Por lo tanto, no importaba si eras musulmán, hinduista o budista: sólo queríamos que las mujeres conocieran acerca de sí mismas y que utilizaran este método natural de regulación de la fertilidad para su propio beneficio. Nos sentimos muy complacidos cuando las tasas de éxito y evidencias hablaban por sí mismos.

¿Por qué usted y el doctor John Billings hicieron este trabajo?

Éramos médicos, era nuestro trabajo ver que las personas estuvieran sanas y felices. Nos daba mucha felicidad cuando ayudábamos a las parejas estresadas o que sufrían porque creían que eran infértiles; quizás la mujer había sufrido algunos daños como resultado del uso previo de métodos tecnológicos, o quizás simplemente no entendían los ciclos naturales del cuerpo femenino, que luego fueron capaces de concebir mediante el Método de la Ovulación. Fue simplemente maravilloso. Me encantan los bebés.

¿Qué papel ha desempeñado su fe en su vida y trabajo?

Cuando me casé me convertí de Anglicana a la Iglesia Católica Romana. John tenía la creencia que la Iglesia Católica tenía la autoridad y la verdad, y nunca se dio por vencido. No es que yo estuviera perdiendo mucho, al contrario, estaba obteniendo mucho más. Creo que la fe se alimenta en la familia, es donde se hacen y se contestan las preguntas. Estos días, te encuentras con tantas personas que no tienen fe. No creen que haya una influencia del amor en el mundo. No entienden el principio de amar que simplemente es buscar el bien de la otra persona. Ahora, si todos estuvieron de acuerdo en que esta es una buena idea y la hacen, el mundo sería un lugar mejor, no hubiera aborto, guerras y las personas amarían a los más débiles vulnerables de la comunidad. La fe también ha desempeñado un papel importante con la pérdida de John y mi hija Ruth. Tengo la sensación de que están todavía aquí.

Usted y su esposo se casaron hace 64 años. ¿Cuál es el secreto para un buen matrimonio?

Tienes que ser sensato y elegir bien desde el principio, el matrimonio es una cosa muy práctica. No siempre todo marcha como viento en popa, y algunas veces, hay tiempos difíciles. Los votos matrimoniales indican esto. Pero si realmente amas a una persona, podrán superarlo todo. Cuando conocí a John, él era muy inteligente, muy amable y caballeroso, todas esas cosas que realmente necesita una chica en el hombre que ella elige. Amar a otra persona es buscar su bien y su felicidad; en esto resumo lo que yo pienso.

¿Cuál es la clave para una vida buena?

Es realmente un poco como enseñar a tu familia, sólo deseas que sean felices. Por lo tanto, necesita hacer la pregunta, ¿qué te hace feliz? Hemos trabajado estrechamente con Fr. Maurice Catarinich, quien siempre dijo: “Dios Todopoderoso no dejaría a su pueblo sin una solución y por lo tanto son las directivas de la iglesia a seguir porque son lo que harán a las personas ser felices”. Y nosotros creíamos en esto. Pero es inútil tratar de enseñar a la gente cómo ser felices si no les das la verdad y a muchos de los jóvenes en esta época no se les da la verdad. Es necesario estar informado, valiente y recuerden que la procreación es la tarea más importante en la vida y el amor es más fuerte que el odio.

¿Cómo va a celebrar día de las madres?

Solíamos juntarnos todos el día de la madre, pero ahora sólo ‘espero’. Quien quiera visitar es bienvenido.

 

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Beato Juan Pablo II

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