Amor y Vida
Publicación Trimestral del Movimiento Familiar Cristiano
Arquidiócesis de la Habana

Tercer trimestre 2012

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¿Qué conocemos del dinero?

Ese elemento, tan esencial a nuestra economía familiar y social, tiene su historia, sus características propias e impacto mundial

Por JESÚS MESA

I. Introducción

Desde tiempos remotos hasta nuestros días, el hombre, sin importar ubicación geográfica, necesitó establecer la cuantía de los objetos para diversos fines: políticos, religiosos y sociales tales como ofrendas, tributos, dotes, entre otros.

De lo antes señalado se evidencia que la existencia de un sistema universal que asigne valor a las cosas para establecer equivalentes de valía, es un requerimiento social a escala planetaria y por tanto, su surgimiento y avance está condicionado al desarrollo de la sociedad y no ligada exclusivamente a los aspectos económicos y comerciales como usualmente se piensa.


Primera de plata en la Antigua Roma conocida como denario,
(Tomado de Intenet)

En este camino puede identificarse un primer momento, cuando esta actividad se efectuaba a través del trueque o cambio indirecto, en el cual se compensaba una mercancía por otra.

Sin embargo, en la medida en que las sociedades crecieron, este proceder resultó insuficiente al incrementase el nivel de actividad y se hizo imprescindible el surgimiento de un medio de canje más versátil.

En esa búsqueda, fueron utilizados diversos productos tales como el cacao, las ostras, plumas exóticas, ámbar, pieles, cereales y especias, el ganado y la sal. Tal fue el impacto de ésta dos últimas formas de pago empleadas en Roma, que dieron lugar a las palabras salario (los soldados recibían su paga en ese producto: la sal) y pecunia o pecuniario, palabra derivada de pecus, que en latín, significa «ganado» que comúnmente se asocia al patrimonio de una persona.

La historia continuó. En el periodo comprendido entre el 3000 y el 2500 AC en Sumeria (Mesopotamia) se acuñan monedas metálicas en forma de lingotes de metales preciosos como dinero de curso legal, en tanto en el siglo XVII AC en Lidia, la actual Turquía, comienza en gran escala la acuñación de monedas de electro aleación de oro y plata cuyo valor era proporcional a su peso.

En esa misma línea en Roma entre el 400 y el 200 AC se emiten monedas, entre ellas la primera de plata en la Antigua Roma conocida como denario, palabra proveniente del latín «denarium», de donde procede la palabra «dinero».

Si bien esta alternativa representó un avance al no requerir de vasijas especiales para su almacenamiento, mantuvo en la práctica la dificultad, asociada al volumen requerido para su utilización en la práctica.

En relación con los billetes, se atribuye al emperador mongol, Kubali Khan en el siglo XI, ser el precursor de su utilización, al crear un certificado de propiedad que representaba una cantidad de monedas de oro en Europa.

Con diversos matices este desarrollo continuó hasta llegar a la emisión de los primeros billetes oficiales por el Banco de Inglaterra en un periodo que se considera entre 1690 y 1720.

Como resultado de este proceso surge el dinero, constituido por monedas y billetes, el cual soluciona la dificultad de reducir el peso y la cantidad de material requerida para el intercambio comercial.
De todo lo expuesto, se aprecia que, para ser considerado dinero, un objeto debe reunir un conjunto de características, las cuales se describen a continuación.

II. Características del dinero

El primer requisito que debe cumplir un objeto para considerarlo dinero es que tenga Aceptación Universal. En otras palabras, debe ser un bien deseable por todos, para que pueda emplearse como medio de pago.

Una segunda condición, derivada de la primera, es que debe ser fácil de transportar. Este aspecto significa que acumule mucho valor en poco peso y no requiera de recipientes especiales para su traslado.

Como tercera exigencia puede señalarse la necesidad de que sea divisible sin perder su valor. Este requerimiento expresa la necesidad práctica de poder realizar operaciones de alto o bajo valor.
Finalmente, existe una condición de primer orden para quién posee el dinero: que éste sea incorruptible. Dicho de otra forma, que no pierda el valor con el paso del tiempo.

En relación con esta característica debe señalarse que tiene dos matices. Primero: que mantenga su valor nominal, la cual es relativamente fácil de cumplir, pues se logra cuando el Banco Central establece y mantiene la unidad monetaria. Segundo: que conserve su poder de compra. En la práctica, este aspecto no se cumple actualmente debido a la presencia de un proceso permanente de inflación.

III. Funciones

Una vez expuestas las características que debe cumplir un objeto para ser considerado dinero, es posible establecer sus funciones.

Para este propósito resulta lógico utilizar como punto de partida su función esencial: medida del valor, que indica su capacidad para expresar la cuantía de las restantes mercancías (aplica por igual a los servicios). Esto último significa que: todo bien, cualquiera que éste sea, expresa su importe en dinero, que es su precio.

En correspondencia con lo antes señalado, el dinero tiene cuatro funciones fundamentales: medio de circulación, al servir de intermediario en el proceso de la circulación de mercancías en la sociedad; medio de atesoramiento, dado su carácter compacto y representar la riqueza de manera universal; medio de pago, cuando la compra-venta se efectúa a crédito y dinero universal, cuando se utiliza en el mercado mundial y en los pagos entre los diversos países.

Por tanto, para denominar dinero a un objeto, el mismo tiene que cumplir simultáneamente con las cuatro funciones antes señaladas.

IV. El dinero plástico

No es posible abordar el tema monetario sin mencionar una alternativa de creciente presencia en la actualidad derivada del acelerado desarrollo de las Tecnologías de la Información: el denominado «dinero plástico», en alusión al material de que se fabrican las tarjetas que sirven como medio de pago hoy día.

Desde el punto de vista histórico, la primera tarjeta de crédito fue emitida por la Western Union a determinados clientes en 1914. Estos podían acceder a diversos servicios y realizaban el pago diferido libre de cargo. Sin embargo, se reconoce que la primera tarjeta de crédito aceptada por diferentes establecimientos comerciales fue emitida por Diners Club. A partir de este momento esta modalidad ha crecido drásticamente, siendo las principales marcas de tarjetas de crédito Visa, MasterCard y American Express.

V. Impacto del dinero en la sociedad

Es fácil darse cuenta que el proceso de surgimiento y desarrollo del dinero como intermediario universal en el intercambio de bienes y servicios tiene un impacto global, el cual reviste gran importancia en la actualidad, cuando el empleo de la Tecnologías de la información facilita y promueve las relaciones de compraventa.

De todos esos impactos, por su importancia y factibilidad de espacio para su presentación, a continuación abordamos tres de ellos: los sistemas monetarios, las divisas y el tipo de cambio.
En la exposición realizada se evidencia que la evolución del proceso de intercambio de las mercancías, hasta llegar al dinero, ha requerido de una sistematización de la emisión y control de éste.

Esta necesidad conllevó al surgimiento y desarrollo de los Sistemas Monetarios, que tiene como sus expresiones más recientes el Sistema Monetario patrón oro y el Sistema Monetario acordado en Bretton Woods en 1944, de los cuales se realiza una breve reseña a continuación:

En el Sistema Monetario patrón oro, que básicamente funcionó desde Waterloo hasta la primera Guerra Mundial, se basa en el cálculo de la paridad de las monedas sobre la base del contenido de oro de estas (conocido como paridad del oro). Este contenido se establecía a partir del monto de las reservas de ese metal del país emisor de la moneda, en tanto las fluctuaciones en las cotizaciones estaban limitadas por el precio del oro.

Un segundo Sistema Monetario es el acordado en Bretton Woods en 1944, el cual se sustenta en un patrón de cambio oro, fundamentado en el dólar estadounidense y en el cual Estados Unidos debía mantener el precio del oro en 35,00 dólares por onza y tenía la facultad de cambiar dólares por oro a ese precio, sin restricciones ni limitaciones.

Al mantenerse fijo el precio de una moneda (el dólar), los demás países deberían fijar el precio de sus monedas con relación a aquella, y de ser necesario, intervenir dentro de los mercados cambiarios con el fin de mantener los tipos de cambio dentro de una banda de fluctuación del 1 por ciento.

El sistema de Bretton Woods funcionó bien en los años 40 y 50, pero sufrió presiones en los 60, hasta que en diciembre de 1971 Estados Unidos declaró la no convertibilidad de los dólares estadounidenses en oro.

No obstante, este sistema y las instituciones surgidas en el momento de su creación (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional) se mantienen vigentes, por lo cual resulta de interés abordar el tratamiento propuesto de los pagos que realizan los países al exterior, como consecuencia del crecimiento de manera sostenida del intercambio comercial y financiero, lo cual se realiza a través de las monedas denominadas divisas.

Es fácil darse cuenta que, al provenir de las divisas de diferentes países, con desiguales desarrollos, su poder de compra es diferente; y por tanto, se requiere de un índice regulador de la capacidad de intercambio entre una y otra moneda. Este índice se denomina tipo de cambio, el cual a partir del establecimiento del dólar como divisa internacional, hace que todos los tipos de cambio se refieren a esta moneda.

En el caso del sistema de Bretton Woods, a diferencia de su antecesor, el procedimiento para el establecimiento de los tipos de cambio se fundamenta en que el poder adquisitivo de una moneda está en relación inversa al nivel de precios (inflación) y en la medida que el poder adquisitivo de la moneda se incrementa, también lo hace su demanda. En resumen, la tasa de cambio entre dos monedas se corresponde con la relación existente entre los poderes adquisitivos de estas al interior de las respectivas economías.

El criterio anterior, no obstante su racionalidad es censurable, ya que no considera otros destinos de las monedas tales como transferencia de capitales en sus diferentes manifestaciones (pago de la deuda externa, remisión de utilidades e intereses, entre otros).

Igualmente, debe señalarse que en las condiciones de competencia monopolista se manifiestan alteraciones de los precios para garantizar niveles de ganancias máximos, independientemente del costo real, lo cual distorsiona los índices de intercambio monetario.

De todo lo expuesto se evidencia que la fuerza de una moneda radica, en última instancia en su potencialidad productiva, en la fuerza de su posición comercial y en la estabilidad interna.

Una vez definido y caracterizado el tipo de cambio, dado su impacto en la economía, resulta de interés conocer los factores que inciden en sus variaciones; que, debido a la amplitud del tema, a continuación se ilustran con algunos de estos.

Como primer factor puede señalarse la inflación. Una elevada tasa inflacionaria implica un incremento en los precios y los costos mermando la competitividad del país, con lo cual se deprime el tipo de cambio.

Otro elemento asociado a las variaciones en el tipo de cambio es la Tasa de interés que establece el Banco Central como parte de la política del gobierno. Si un país eleva la tasa de interés por encima del resto de los países produce un incentivo para la afluencia de capitales extranjeros que buscan un mayor nivel de rentabilidad. La moneda será demandada por otros para ser depositada en los bancos nacionales y su tipo de cambio se incrementa. El obstáculo a esta política se encuentra en el efecto recesivo que origina la elevación de los intereses, ya que encarece el crédito para financiar inversiones.

A la lista antes mencionada se adicionan las expectativas. Estas originan un fuerte movimiento especulativo ante determinados hechos reales o que se esperan sucederán en el corto plazo, lo cual cobra especial importancia en la actualidad, cuando a través de transacciones vía electrónica se pueden realizar operaciones con grandes volúmenes de dinero, que pueden dejar al país en una situación difícil. 

De igual forma inciden en el tipo de cambio las variaciones en la situación política y económica del país, que se reflejan en la actitud de inversionistas nacionales y extranjeros, de acuerdo a su percepción sobre la seguridad de las inversiones en la esfera productiva o financiera.

Asimismo, puede señalarse que la situación cíclica de la economía influye sobre el tipo de cambio. Cuando una nación se encuentra en crisis económica, se socava la confianza por parte de los inversionistas extranjeros, los cuales se abstendrán de realizar inversiones y mover capitales para dicho país, e incluso pueden tratar de retirar capitales, lo cual condiciona la disminución de la tasa de cambio al reducirse la demanda de la moneda nacional. Durante la fase de auge la situación es inversa, pues resulta estimulante para la entrada masiva de capitales, lo que influirá en la apreciación de la moneda.

VI. Consideraciones finales

De todo lo señalado, se evidencia que el dinero surge de una necesidad de la sociedad de cuantificar el valor de los objetos para el intercambio de bienes y servicios, así como otras funciones de carácter social, las cuales determinan sus características y funciones.

Como consecuencia de este proceso y del incremento progresivo de las relaciones entre los países, surge la necesidad de organizar la emisión y control del dinero, lo cual conduce al surgimiento de los sistemas monetarios que establecen y regulan las finanzas internacionales, incluidas las divisas como dinero de cambio reconocido internacionalmente y el tipo de cambio que se aplica a estas.

Por último, debe resaltarse que el tipo de cambio tiene un fuerte componente emocional, pues sus disminuciones (devaluación o depreciación) pueden provocar la pérdida de confianza en la moneda nacional, lo que significa que los agentes económicos tratarán de deshacerse de ésta a cambio de moneda extranjera, lo cual en el límite hace que la política monetaria del país se vuelva absolutamente ineficaz.

 

VII. Bibliografía
http://www.elrincondelvago.com 12-12-2012.
http://definicion.de/moneda/,12-12-2011.
http://es.wikipedia.org/wiki/divisa, 13-02-2012
http://www.proyectosfindecarrera.com/definicion/divisa.htm, 13-02-2012.
http://www.gestiopolis.com/recursos/experto/catsexp/pagans/fin/37/solvfinanciera.htm, 13-02-2012

 

 

Términos y definiciones

Billete. Papel moneda.

Denario. Moneda utilizada por los romanos para sus actividades comerciales.

Divisa. Proviene del latín divisa (del verbo divido –dividir) y se refiere a toda la moneda que puede utilizarse como elemento liberador de compromisos financieros en una región o país ajeno a su lugar de origen.

Liquidez. Representa la cualidad de los activos (patrimonio) para ser convertidos en dinero efectivo de forma inmediata sin pérdida significativa de su valor. En la práctica consiste en tener el efectivo necesario en el momento oportuno para efectuar el pago de los compromisos anteriormente contraídos.

Moneda. Este término procede del latín monēta y designa a la pieza de oro, plata u otro metal que, con forma de disco y acuñada con diversos motivos para acreditar su valor y legitimidad, se utiliza como medio de intercambio.

Solvencia. Capacidad para satisfacer deudas. Es contar con los bienes y recursos suficientes para respaldar los adeudos que se tengan contraídos, aún cuando estos bienes sean diferentes al efectivo.

Tipo de cambio. También conocido como tasa de cambio, es la relación que existe entre las monedas de dos países. Este dato establece qué cantidad de una moneda X se obtiene a cambio de una moneda Y.

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