"En este vivero pasaron el invierno de los siglos oscuros
los saberes antiguos, esperando mejores tiempos."
Casiodoro

Edición 1024 X 768

CORRESPONDENCIA DE JOSÉ LEZAMA LIMA

 

15/junio/1961

Querida Eloy: Tu carta última con sus lamentaciones que sentí tan cerca, una verdadera delicia. Una elegía epistolar sobre la desolación de una arcada dentaria. No, mi boca todavía no es la de un desdentado frugívoro sino mitad puente producto de la deleznable (masticomanía)* de los mortales, y otra mitad dental en su propio marfil de naturaleza. Es cierto, si hubieras estado cerca de mí, tus lamentos hubieran estremecido la selva de Leónidas tal como aparece en las tragedias de Esquilo. Un incisivo se fue debilitando con los años, otro saltó con un buche de agua demasiado impetuoso. En cuanto a mi sonrisa no veo que la intervención de la ingeniería bucal la haya disminuido. La he reforzado con una amargura de (  )* que le viene bien. Empezamos ya a prepararnos para el puré que detesto; para la calabaza que desdeño, para la sopa de pescado, que no sabrá bien sin su fósforo y sin su calcio. En la realidad de la imagen te envío uno de esos dientes para que los guardes debajo de tu almohada.
Puedo ahora repetir con Góngora:

Quien sus días,
caricioso justo
de caricioso justo o lisonjero
con todos estos príncipes de acero,
que me han desempotrado las encías.

A otra cosa, a Mami se le ha despertado un apetito de piraña busilona. Puede ser la influencia de las píldoras vitamínicas enviadas, puede ser que últimamente desganada, su organismo ingurgite demandando más incorporación. Está comiendo que da verdadera alegría. Lo poco que hay, desde luego. Yo creo que eso es también uan de las causas. Han aparecido unos cuantos mangos y mameyes, muy lejos, desde luego, de la antigua cronocopia tropical.
En relación con lo que me dices de tu compañero de clase de inglés, en relación con mi trabajo, creo debes ser en extremo discreta. En esas personas el nexo sanguíneo puede mucho más que las discrepancias de cualquier índole. Sobre todo, que Hilda González Ruiz con sus excesos afectivos para esa región del Lacio no te lleve a un punto incomprensible y recusable. La señora se ha portado conmigo en una forma llena de resentimiento y vulgaridad, Con santa paciencia he tenido que soportar toda la descarga de su sostenida  gritería hormonal. Dios me ayuda a seguir soportando, soportando hasta lo último por el cuidado de mi madre.
Te mando esa fotografía, tomada por Ángel Gaztelu, de Raúl Milián, René Portocarrero,  cuando le leía un ensayo como de cincuenta páginas que acabo de escribir sobre Portocarrero, en la terraza de la casa donde viven, un sexto piso con vistas a la bahía frente el Hotel Nacional. Te mando la foto porque sé te dará alegría.  Como ves, estoy un poco más delgado. Es la dieta internacional.
Siento mucho que mis extracciones dentales, te provoquen pesadillas. Es la ausencia que irrita los sueños. Para mi hermana, principalmente, besos en la frente, y para el resto de la masa coral, cariños y recordaciones.

Con dientes menos, quiere más,

Jocelyn

 

NOTA:

N. B:Entre corchetes y con un asterisco, hemos indicado palabras ilegibles o presumiblemente leídas como tal.

 


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La Habana, Junio y 1961

Queridísima Eloy:

Mi carta anterior pretendía ser irónica, pero esbozando ya la situación familiar planteada, que cada cual debe tener bien clara su opinión y su actitud en el viaje que preparan todos nuestros familiares, me preocupaba por Mamá, su tristeza, ya a su edad, en el momento en que una abuela, una madre, vive rodeada de los afectos que fue creando, y que de pronto todos sus hijos, sus nietos, [  ] la dejan sola, sin importarle su salud, su soledad, su dolor.

Eloy ¿tú has pensado en lo especial y terrible de su situación? ¿En sus posibles alcances?
Orlando le manda una carta, fría y objetiva, a Ernesto, que yo he leído, en el que le dice que en su casa hay capacidad para ocho personas, “y que el Maestro se quede con la Abuela para llevarla a pasear”. Debe tratarse de una referencia al humor negro, puesto de moda por los surrealistas franceses. Hay personas a las cuales la enmienda le es muy difícil, pues, jugadores de un ajedrez cómodo, creen que una jugada es una intuición sobre la vida.

¿Qué propósito infernal hay en el centro de toda esta miseria familiar? Lo que él parece discernir, es que inmediatamente que todo el resto de la familia se vaya, tendrás que venir tú, pues irremediablemente Mamá caería en una crisis de melancolía tan grande, de resultados no previsibles, que tú y sólo tú tendrías que venir para reanimarla e impedir su abatimiento definitivo. No exagero, señalo entre un mar de inconscientes y de inconciencias, los riesgos que se avecinan por una conducta torpe.

Se [trata] sólo de familias unidas, aunque sus cariños sean polémicas y desiguales, y familias aguijoneadas ya por la dispersión. A Orlando se le tiene que hacer muy difícil la recta comprensión de todo esto. El desconoce que lo que está en juego en toda esta cuestión es tu presencia a su lado, pues tan pronto se presente una situación donde Mamá se enferme, tú tienes que venir. Fíjate bien, Eloy, en la importancia de lo que estoy diciendo. El debe de conocer todo esto, me refiero a Orlando, pues no se trata de frivolidades, ni de hacer un proyecto más de ridículos, sugerencias para vender colillas de cigarro.

 


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La Habana, Octubre/961

Queridísima Eloy: Ahora empiezo a ver más claro esa cierta inquietud con respecto a mí que demostraban tus últimas cartas. Me he enterado que en la Bohemia, de Miami ha salido o va a salir un manifiesto en que se me alude en forma agresiva. Siempre veo mi nombre rodeado la incomprensión, transido por aquí, vejado por allá, siempre tengo que estar soportando flechazos de la ira y el rencor ¿Quiénes la firman? ¿Tienen acaso tanta autoridad cómo para exigirle normas de conducta a los demás? Batistianos, [piratas]* todos en amalgama, arremeten contra los que nos quedamos. Sólo me preocupa el porvenir de nuestra patria, no su pasado pleno de ignominia en la era mal llamada republicana. En el mundo contemporáneo se ha acostumbrado a considerar al escritor cómo un bulto, con una etiqueta, para colocarlo aquí o allá como un pisapapeles. No aman su trabajo, el esfuerzo que ha costado la obra que han realizado, rodeado de la incomprensión y de la falta de amor a la integración de su obra y su trabajo de todos los días. No el respeto, sino el sanguinario rencor a todo el que ha tenido que sufrir la incoherencia de los bandos en discordia. Tú eres mi hermana y sabes lo que yo te tenido que sufrir para realizar mi trabajo intelectual y mi poesía, y en realidad lo poco que le debo a los demás. He llegado a edades mayores teniendo que entrar todos los días a mascar la jornada burocrática. Vivo siempre mortificado, pues, acaso, tengo yo la culpa de tantos disparates y falta de sentido histórico. Esa gente de la “Bohemia”, de Miami siempre me han tenido la misma antipatía, que ahora me vuelcan con propósito revanchista. Nada de delicadeza, nada de cuidado para enjuiciar actitudes y puntos de vista. Siempre buscando una víctima a quien incriminar y culpar de cosas que están en sus antojos, sin una visión profunda de todas las cosas que se han ido sucediendo, de las cuales son ellos los más culpables, pues no tienen ojos para el porvenir, sino para la oportunidad y la apetencia inmediata.

Si ya se publicó ese recorte, hazme el pavor de mandármelo, pues sólo tengo vagas referencias de su aparición, para por lo menos saber a qué atenerme.
Recuerdos a Rosita y a toda la parentela.
Besos muchos de Jocelyn

* Presumiblemente se lee “piratas”


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La Habana, 26 de sept. de 1966

Querida Rosita: Ya en otra carta anterior, te veía contenta con el regreso de Eloy, yo también he disfrutado ese momento, pues es evidente que a todos nos gusta tenerla cerca. Es la alegría de la familia. En ella vemos a nuestra familia viva, vivaz, en nobles combates. Por otra parte, has vuelto a ser abuela, con que te viene admirablemente bien. Así tu bondad crece y florece como la más tierna enredadera. Esa clásica abuelidad tuya, me hubiera sido muy favorable en mis actuales momentos. En María Luisa también hay mucho de abuela, sacrificarse con alegría y ver en todos los momentos del crecimiento. Felicidades querida hermanita, felicidades querida abuelita.

En tu última carta me dices que no recibes cartas nuestras. Es raro, pues escribimos, al menos yo, con la misma regularidad de siempre. Pero todo se ha vuelto dificultoso. Las cosas más mínimas se convierten en lo nimio gigantesco. Una cáscara de cebolla puede ser tan rara como una moneda etrusca. La carta última es la carta primera. En fin, parece como si se acercaran los tiempos del Apocalipsis, todo es enredo y equivocaciones.-
Tienen Uds. que llamarme por teléfono. Fíjense bien. No se puede llamar desde aquí. Se han cancelado las llamadas de pago revertido. Por una orden de los americanos, ya no admiten llamadas hechas desde aquí. Tienen Uds. que llamar primero, al recibo de esta carta llámenme. Lo necesito. Aunque sea hablar un momento, oír la voz y acostarme más tranquilo.

Dile a Eloy otra noticia sensacional en relación con mi novela Paradiso. La casa Seix, Barral, la mejor editora de España, ha solicitado su publicación. Ya tengo en mi poder el cable. En todas partes la novela va produciendo un gran entusiasmo.

Pienso que es mi madre, santa y buena, la que me ayuda. Como ayuda a toda la familia.
Incontables abrazos de
J.L.L.


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31 de diciembre 1966

 

Mi buena Rosita: Recibo con verdadera alegría tus cartas encantadoras, en las que está tu manera de tu ser y de sentir. Las fotografías de los niños de Ernesto y del nuevo hijito, me traen y avivan el recuerdo de la familia truncada. Tu has sido en una dimensión profunda muy feliz, pues la familia que hiciste la tienes a tu lado. Estás rodeada de nietos y eso se que contribuye a engrandecer tu mundo, viviendo de continuo con la (presión) a tu lado. Y ahora con el nuevo nieto debes de sentirte más segura al hacerte vivir rodeada de seres que te quieren y que te preparan un porvenir adecuado a tu sensibilidad. Tienes a tu lado lo que te mereces y lo que tu mundo necesita. Y en medio de toda esa compañía, la perenne fiesta de Eloy, que ha sido para todos nosotros un exquisito regalo y una muestra de la altura alcanzada por nuestra familia.
Yo me he quedado por ahora sin familia a mi lado. Hubiera sido lo que mejor me hubiera caído a la muerte de María, lo que más me hubiera ayudado a sobrellevar un terrible momento, pues sólo nos compensa de una pérdida, el ambiente que esa persona formó, que es como su otra vida. Ustedes no estuvieron al lado de Mamá en sus últimos momentos, pero tienen el ambiente familiar que ella formó, que nos inculcó y que está en la raíz de nuestra  sangre. Eso se puede apreciar en la familia de Ernesto, cuyo retrato me enviaste. Cada uno de nosotros vivió su enseñanza a su manera, yo hice con su  recuerdo gran parte de mi Paradiso. Enséñale  un precioso recuerdo familiar a los que  son ahora niños en nuestra familia. He ahí otra posible fuente de poesía.
En algunas cartas tuyas, veo que te sigue aquejando el asma. A mí me ha hecho verdaderos estragos. Tu deberías verte con el Dr. [Lemus]*, que fue el maestro de la Dra. [Salcines]** que a mí me ha mejorado bastante. Debes tratarte, pues, el asma, al pasar del tiempo, tiene muchas dimensiones y acaba dañando el corazón. La debes tratar que la disnea asmática no se prolongue, pues ella es la que cansa el corazón.
Dile a Ernesto que recibí la tarjeta de bautizo de Ernestico y una fotografía de Alina. Recordamos la alegría del nacimiento de Alina, que fue la primera biznieta de Mamá. Ernesto se ha sabido hacer su ambiente. Yo me alegro que me hayas enviado esas fotografías pues pienso hacer mi album familiar,  para que al menos me acompañen en imagen los seres de mi estirpe.

Marta no me escribe nunca. Unicamente sé de ella y de Juanito, y de su hija por ti. Me escribió unas cartas Marta, hace ya tiempo, que me gustaron mucho. Pero desde entonces no he visto nada de su puño y letra.
En estos días de Pascuas me llamó por teléfono María [Laudí], para decirme que su padre tenía un retrato de Papá y que me lo quería regalar. Tengo que llamarla para concertar la cita. Es un recuerdo de nuestra más lejana infancia.
Estas pascuas han sido sombrías y pobres. Quieren destruir una alegría, ya medio destruida, para colocar en su lugar la alegría materialista. Y claro, no lo logran. Son símbolos muy arraigados en el hombre, que cada día se siente más desamparado y vuelve a sus creencias.
Me dió mucha alegría saber que Paradiso está al alcance de Alina. Creo que todavía no tiene edad para leerlo, pero adoro ver a la familia iluminada por el relámpago de la imaginación que reconstruye. Besos J.

*    Presumiblemente se lee “Lemus”
**  Presumiblemente se lee “Salcines”



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CERTIFICACIÓN DE BAUTISMO DE JOSÉ LEZAMA LIMA

 

RECORDATORIO DE LA PRIMERA COMUNIÓN

 

Cumpleaños de Rosa Lima, 8 de mayo 1960

 

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Directora
Ivette Fuentes de la Paz
Asesor
Monseñor Rodolfo Loiz
Edición
Ángeles Ulloa
Ilustraciones
Portada/Fotos : Mauricio Hernández
Interiores/Fotos: Chinolope
y Archivo Familiar José Lezama Lima (Cortesía Ernesto Bustillo
)

 

Publicación del Centro de Estudios de la Arquidiócesis de la Habana

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Doribal Enríquez/ Ricardo Manso/
Luis Enrique Ramos

Mecacopista
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Composición y realización
Ana Margarita González Menocal