BOLETÍN MENSUAL No 6, IGLESIA CATÓLICA LA HABANA, ABRIL 2009
Entrevista a JJ de la iglesia
de las Siervas de María
Por: Diosy Díaz Martínez
Com: Siervas de María. Vedado
Abuelita del Gato tonto
Lorena interpretando el papel de la abuelita en la obra del "Gato Tonto"
Manuel animando a los niños
Manuel (en el centro del círculo) haciendo dinámicas con los niños de la catequesis de Letrán
JJ y Lorena
JJ y Lorena en una fiesta de la PJ
A diario vamos por ahí viendo jóvenes con mayores muestras de indiferencia y desarraigo a un compromiso social desde su propia posición. Sin embargo, si nos motivamos a investigar, podríamos seguir descubriendo historias en las cuales es otra la respuesta y la motivación. Ejemplos de jóvenes que van más allá de sí mismos para integrarse y actuar en la realidad social de nuestro tiempo. Todo está en buscar entre nosotros mismos y de seguro seguiremos descubriendo testimonios como el que sigue a continuación, de Juan Javier Triff Cabanas, animador de las Siervas de María y miembro del Grupo de Proyecto Social (GPS).
Diosy Díaz: ¿Cómo llegaron a formar un grupo de proyecto social?
Juan Javier: Al igual que el proyecto que llevan en Jesús Obrero, estuvimos impulsados por un grupo de hermanos polacos. Justo en mis inicios como animador me avisa la hermana María Eugenia de Jesús Obrero que estos hermanos querían entrevistarse conmigo, para que a la vez reuniera jóvenes cristianos, que estuvieran dispuestos a emprender algún tipo de proyecto con carácter social. Su propuesta era motivarnos a una tarea así, que pensáramos en una misión en específico y se la presentáramos en sus lineamientos principales. Ellos nos apoyarían financiera y metodológicamente.
Quiero mencionar a la gente que cuando se lo comuniqué dieron el paso al frente, y participaron desde el principio: Claudia, Manolito, Dayron, Patricia, Celia y Lorena, mi hermana (ella fue el pilar de la actividad en el grupo).
DD: ¿Qué enfoque le dieron al proyecto que presentaron?
JJ: Con Patricia llegamos al consenso, por un lado, de auxiliar a personas mayores que vivieran solas: ayudarlas en las labores caseras u otros trabajos pesados. Por otro lado, montar obras de títeres para presentárselas a los niños en los hospitales. Esto último es lo que más hemos hecho. Ya cumplimos un año el pasado 9 de marzo.
DD: ¿Qué actividades han realizado según los propósitos iniciales que tuvieron?
JJ: En un inicio buscamos apoyo en las Siervas de María, que tan bien nos podían orientar a las personas necesitadas de la zona. Además nos acompañaron en la primera visita, en la cual nos distribuimos en dos direcciones por pareja. Aunque en un principio no todos necesitaron nuestra ayuda, sí tuvimos la oportunidad de atender a un señor, ya fallecido, por alrededor de 2 ó 3 meses una vez por semana.
En cuanto a las actividades para los niños realizamos una prueba piloto en San Juan de Letrán con la obrita de títeres del Gato Tonto, y más tarde la Brujita Desafinada, todo fue súper genial, los niños acogieron muy bien la presentación, con mucha alegría y los catequistas nos agradecieron por ello.
Una semana después presentamos la obra en el Hospital Oncológico, frente a pocas personas y con el complemento de una rifa para 19 niños. Pero nos sentimos muy frustrados, pues los niños no fueron tan expresivos, y nos cuestionamos todo el trabajo. Entonces Sor Indira, religiosa de las Siervas de María, nos reconfortó mucho al explicarnos que estos niños no podían respondernos con tanta efusividad como los de la Iglesia S.J. de Letrán debido a su propio estado de salud, con las fuertes repercusiones que esto originaba también en su estabilidad emocional. Ello nos permitió comprenderlos mejor y dirigirnos con más confianza hacia ellos en momentos posteriores.
DD: ¿Qué aspiraciones tienen para seguir llevando adelante este proyecto?
JJ: Vivimos inmersos en la sociedad como jóvenes a los que les importa este tipo de servicio. Hemos presenciado a menudo, problemas que han tenido la siguiente respuesta: ¿Por qué te preocupas, si no vas a resolver nada? Creo que esa actitud nos vuelve simples maniquíes, y queremos demostrarnos a nosotros mismos que podemos hacer más por la realidad circundante. Tengo que reconocer que necesité de los hermanos polacos para plantearme un proyecto así de real y concreto. También necesito de Dios para que nos ilumine y lo podamos seguir llevando a cabo.
Por fortuna, aún no hemos dependido de la ayuda financiera de estos hermanos, pues creamos un fondo monetario para el grupo con nuestro propio aporte y con lo que recaudamos en la feria del año pasado en las Siervas de María.
DD: ¿Qué te ha reportado el trabajo social con los niños en lo personal y lo espiritual?
JJ: En lo personal, tanto como en lo espiritual, el trabajo en GPS me ha dado la satisfacción del deber cumplido. De haberme encontrado en las situaciones donde Jesús dijo estar, y saber que no le he dado la espalda a Él. Con su ayuda (es curiosa su omnipresencia) lo pude enfrentar, y además fue muy gratificante. No son sólo experiencias de trabajo, son excepcionales experiencias de vida.
Yo quiero sentir que cuando se vea un cambio positivo en la sociedad cubana esté mi granito de arena ahí. No será algo extraordinario; pero es mi ayuda.