BOLETÍN MENSUAL No 6, IGLESIA CATÓLICA LA HABANA, ABRIL 2009
Espacio Creativo
Mes y...
Por: Laura Domingo Agüero
Com: Nuestra Señora del Rosario. Vedado
Abril, para las tardes de sombras,
que llevan el recuerdo de aquellas horas. Tan antiguas y tan nuevas.
Abril para reencontrar las hojas verdes, el reflejo en el lago,
las manos con olor a rosas.
Abril, para teñir de colores el camino andado, sin mirar atrás,
y seguir la búsqueda infinita de la verdad,
oculta y descubierta.
Abril de la niñez y la madurez,
del abrazo que aún navega entre las aguas,
 y alguien lo espera,
en una gruta azul añil.
Abril, para retomar todos mis sueños entonados por las aves,
para saber que nada está de más y todo está de menos.
Para darle sentido a la vigilia y entender la sed de mi ciudad desierta.
Bajo mis pies hay tierra humedecida.
Abril primaveral, para dejar atrás las calles estrechas
y la ilusión amarilla.
Sutil.
Nubes y cielo
Por: Paola Canciano Herbello
Com: Nuestra Señora del Carmen. Vedado
Me miro sin espejo,
así que sólo puedo observar
mis brazos que se mueven
haciendo ángulos raros con mis codos;
veo mi par de pies
que me sostienen;
admiro mi vientre que será hogar
para los que más ame...
Cierro los ojos
porque pueden engañarme,
y palpo con mis dedos,
pequeños y agudos,
el contorno circular
de suave textura de mi cara:
mis labios ahora besan sólo las hojas secas
(esperan por la primavera),
mis párpados guardan
todo lo que no dije,
mi oído no puede escuchar
el propio latido de mi corazón.
Tengo boca con sueños,
manos con ansias.
Yo soy una mujer
que espera, que grita,
que siente, que llora, que vive...
y como tal soy un enigma,
una descabellada sed de vibrar,
de sentir a través de mi alma
el espíritu del bosque,
de la vida, de Dios,
del Hombre.
Libertad.
Amo,
y por tal motivo
he llorado suficiente,
sé el sentimiento dulce y sutil
de ver en otros ojos
casa para los tuyos...
y sé el dolor de perder ese techo acogedor
hecho con las pupilas.
Pero ahora nada de eso importa.
Hoy me miro,
sólo me miro a mí,
y me siento parte del suelo
y el sonido de la cascada contra las piedras.
Yo soy una mujer...
nací de las partículas de este planeta
hace millones de años,
así que no necesito los ojos para ver,
pues si me observo
veré mis brazos, el mar, la lava,
mi par de pies, la piedra, el árbol,
la tierra roja de los campos, mi vientre.
Y finalmente, DENTRO, nubes y cielo.