Escuchar… Responder…


Hoy como ayer en ciertos momentos de nuestra vida, debemos hacer opciones: una profesión, una pareja, un compromiso en la comunidad, una posible vida como sacerdote o religioso. Interrogantes, dudas, esperanzas, se mezclan.

¿Escuchamos? ¿Respondemos lo más generosamente posible?

Escuchar nuestros deseos y nuestros sueños, me parece ser un primer paso para dar un sentido a nuestras vidas, pero es también hacer el inventario de nuestras capacidades para realizarlos.

Escuchar lo que dicen de nosotros aquéllos en quiénes confiamos y que nos conocen bien. Nos iluminan y nos abren a otros aspectos de la vida. Acojamos las opiniones y las críticas, y sepamos valorar también los ánimos y las apreciaciones positivas que nos transmiten.

Escuchar cuáles son las necesidades del mundo, de la iglesia, de los que nos rodean.

¿Cómo responder? ¿Dónde tendremos la satisfacción de ser verdaderamente útiles? La vida con sus gritos y sus llamadas, se ensancha, nos solicita.

Escuchar y acoger lo inesperado, quizás también lo no deseado, dejarnos invadir y sorprender en la oración: “¿Señor, y tú qué esperas de nosotros? ¿Qué quieres que hagamos?.

Responder a la llamada es dejar que Dios actúe en nosotros y a través nuestro, como J.E. Anizan, nuestro fundador supo hacerlo: “Cuando la verdadera caridad se ampara de un alma por la gracia de Dios, ésta ya no razona, ama actúa, se da sin medida, es una especie de obsesión, de locura, pero una locura divina, que la embarga, la empuja y le inspira mil invenciones de caridad”.

Escuchar. Responder. Es tener la capacidad de acoger un deseo, de compartir la certeza de la presencia secreta, interior de Dios en la historia.

Estoy convencido de que todos tenemos una vocación particular.

Juan Fulberto Malanda, h.c.

 

Volver a la Portada

 

" El mundo ha sido salvado por el amor” J.E. Anizan, Fundador
Telf.863-7586, e-mail:martirianm@iglesiacatolica.cu
www.arquidiocesisdelahabana.org www.hijosdelacaridad.org
Miembro de la UCP-Cuba