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MAMÁ Y PAPÁ EN LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

Por: Eulalio Sosa

Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido, es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente hasta el día en que vive, es ponerlo a nivel de su tiempo, es prepararlo para la vida.
José Martí


La finalidad de un matrimonio y de una familia es por un lado la felicidad de los propios cónyuges, su crecimiento humano y espiritual juntos y por otro lado la procreación y la educación de los hijos; de ahí que mamá y papá deben dedicar parte de su tiempo y de su actividad a la atención y cuidado de sus descendientes, promoviendo en ellos un conjunto de valores, tanto en el plano material y biológico como en el plano intelectual y espiritual. Por esto se convierten en una entidad educativa cuyo objetivo es lograr con su fuerza creadora y dinámica una renovación positiva de la sociedad mediante la humanización de este mundo materialista y sin rumbo, cuya única esperanza de salvación es abrirse definitivamente a los valores de auténtico progreso y vida como son: la fraternidad, el respeto a los demás, la solidaridad, la aceptación del prójimo tal como es, la reconciliación y el perdón, la actitud de servicio, la corresponsabilidad, la generosidad, la autoestima, la fidelidad, la honradez… y tantos otros valores humanos que se fomentan y transmiten a través de la familia como “primera y primordial escuela de aprendizaje para la vida”.

Estos valores no se adquieren de forma espontánea. Es la familia, papá y mamá, los que tienen la obligación de enseñarlos a sus hijos. A veces se presentan situaciones en la búsqueda de algún incentivo material de una pseudo-mejoría de la calidad de vida familiar que agreden contra este principio básico y primario de la familia; por ello, debemos destacar los siguientes aspectos.

• Los padres son los educadores natos y primeros de sus hijos.
• Los alejamientos prolongados y sistemáticos del padre, de la madre o de los hijos, atentan contra la educación que los padres quieren para sus hijos, son etapas muy vulnerables en la educación de ellos.
• Los padres deben velar continuamente por las actividades de sus hijos, sus modos de recreación, sus amistades.
• La educación de los hijos es un proceso complejo y difícil, donde se mezclan las alegrías, las tristezas, los éxitos, los fracasos, el entusiasmo y la admiración, donde aprendemos todos, padres e hijos.

En Cuba la educación es gratuita, obligatoria hasta noveno grado, basada en una ideología marxista y atea, solo ejecutada formalmente por el estado, por lo que la participación de la Iglesia es muy limitada. No obstante, la Iglesia cubana considera la educación como una necesidad y un derecho de la persona, como una actividad permanente en un mundo que evoluciona. Apuesta por una educación personalizada, humanista y cristiana, abierta a la trascendencia, una educación que resalte el valor de la responsabilidad personal y el compromiso.

Mamá y papá no pueden escoger el tipo de educación ni los valores que desean fomentar en sus hijos, ello hace que su participación en la formación de estos es muy importante, proceso que requieren desarrollar siempre a través de su ejemplo en los valores que enseñan. El ejemplo de mamá y papá tiene una gran fuerza educativa. Además debemos tener presente que la educación es una obra de amor, si los padres dan amor a sus hijos, estos percibirán ese amor y lo devolverán de igual manera, deben darles el ejemplo de una vida de amor entre ellos dos, los hijos deben ser criados en un ambiente de paz y felicidad que los padres deben lograr perseverar para su hogar.

La Iglesia Católica en Cuba a través de la Comisión Nacional de Educación ha elaborado el documento “Proyecto Educativo de la Iglesia Católica en Cuba” donde se abordan los siguientes aspectos:

I. Apuntes sobre la Historia de la Educación en Cuba, desde la Colonia hasta nuestros días.
II. La Educación en la Misión de la Iglesia.
III. Trazando Caminos.

Este documento es una iniciativa de la Iglesia Católica en Cuba que desea contribuir al proceso de la educación en nuestro país animada por las motivaciones de amor cristiano, fiel a su misión de servicio, haciendo realidad el planteamiento que nos dejara el papa san Juan Pablo II en su visita a Cuba en 1998 donde nos exhortó:

“Que la familia, la escuela y la
Iglesia formen una comunidad
educativa donde los hijos de Cuba puedan crecer en humanidad”.