Tercer Trimestre 2012
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Dos vidas entregadas al servicio y al amor.
Por : Adrián Pérez a.

 

El deseo de servir a los demás y aportar lo mejor de uno mismo para el bien común está presente en  el ser humano, pero en determinados casos este deseo se convierte en guía y sentido de  vida. Hoy mostramos dos ejemplos representativos.

Laura  Martínez  de  Carvajal  y del Camino

No fue sólo la primera mujer médico de Cuba sino también la primera cubana oftalmóloga, antecedida en América solamente por una argentina.

Laura Martínez de Carvajal , nació el 26 de agosto de 1869, en el seno de una familia española adinerada. Su familia le inculcó los buenos modales y costumbres de la sociedad habanera de la época así como los más nobles valores que puede poseer un ser humano.

A los 13 años se graduó de Bachillerato en el Colegio de San Francisco de Paula y decidió matricular junto a uno de sus hermanos en la Universidad de La Habana, en las Carreras Físico-Matemáticas y Medicina.

El hecho de que una joven de clase alta, miembro de una familia acomodada de La Habana estudiara medicina, a finales del siglo XIX fue un escándalo, pero ella puso su confianza en Dios, reafirmando su deseo de servir a través de sus conocimientos. Ello le dio fuerzas para enfrentarse a la resistencia discriminatoria que ejercían los catedráticos a la incorporación de un fémina a esta profesión. Muchos le plantearon que podía dedicarse a asistir partos, profesión que, prácticamente, estaba en manos de mulatas, negras y españolas de clase baja. Sin embargo, Laura conquistó el respeto y la admiración de sus compañeros con su trabajo diario.

En 1883, inició su preparación clínica en el Hospital San Felipe y Santiago. En este lugar sólo se atendían presos pues se hallaba en los altos de una cárcel y sus condiciones asistenciales eran pésimas.

Un tiempo después, logró trasladarse al hospital San Francisco de Paula donde mejoraron sus condiciones de trabajo y decidió cursar la asignatura de Obstetricia.

Durante sus estudios en la Universidad conoció al doctor Enrique López -Oftalmólogo-, director de una policlínica de especialidades, con quien se unió sentimentalmente. El 30 de junio de 1888, Laura se graduó en la Carrera  Físico-Matemáticas y al año siguiente, con sólo 19 años, terminó con notas sobresalientes, Medicina; es entonces que la pareja decidió contraer matrimonio. Juntos asistieron a numerosos Congresos de Medicina que se realizaron en la época y colaboraron en publicaciones como: “Notas Fisiológicas”, “Observaciones Clínicas”, “Ocular Leprosy”. También fueron autores de tres volúmenes de “Oftalmología Clínica”.

La muerte de su esposo, el 10 de febrero de 1891, fue un duro golpe para ella; no obstante, en 1917 construyó la finca “El Retiro” y junto a una de sus hijas creó una escuela gratuita para niños pobres, a la vez que continuó brindando sus consultas.

Esta mujer que hasta el fin de sus días se entregó a  su familia, a su carrera y a los demás, murió el 24 de enero de 1941 en el antiguo barrio de Arroyo Apolo, víctima de tuberculosis.

En el Museo de Ciencias Naturales sito en la calle Cuba entre Amargura y Teniente Rey; en uno de sus espacios expositivos, se puede apreciar un busto realizado en mármol de Laura Martínez, gloria de la medicina cubana.

 

  

 Madame Curie.

Marja Sklodowska nació en Polonia, en la ciudad de Varsovia, el 7 de noviembre de 1867. En 1891 se trasladó a París, cambió su nombre por Marie y comenzó sus estudios de Física-Química en la Universidad de La Sorbona. Allí conoció a Pierre Curie, se enamoraron y contrajeron matrimonio en 1895.

Dos grandes descubrimientos: el de los rayos X y el de las radiaciones invisibles del uranio hicieron que Marie Curie se interesara en estudiar las radiaciones de este metal. Utilizó las técnicas piezoeléctricas inventadas por su esposo, descubriendo así que las radiaciones del mineral eran más intensas que las del propio uranio. Se dio cuenta de que tenían que existir elementos desconocidos, incluso más radiactivos que el uranio. Marie Curie fue la primera en utilizar el término “radiactivo” para describir los elementos que emiten radiaciones cuando sus núcleos se descomponen.

 

Pierre Curie finalizó su trabajo sobre el magnetismo para unirse a la investigación de su esposa. En 1898, el matrimonio anunció el descubrimiento de dos nuevos elementos: el polonio y el radio.

Durante los cuatro años siguientes, los Curie continuaron trabajando en condiciones muy precarias pero aún así descubrieron los efectos fisiológicos de esta sustancia.

En 1903 compartieron con el científico Becquerel el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de los elementos radiactivos.

Al morir su esposo en 1906, María lo sustituye en la Cátedra de Física Especial, creada para Pierre, en la Universidad de La Sorbona, haciéndose cargo de sus clases e imponiéndose en el mundo académico y científico de la época. La Curie continuó sus propias investigaciones y en 1910 logró aislar el radio metálico. Además, escribió varios tratados sobre radioactividad y un libro sobre isotopía y los elementos isótopos.

En 1911 recibió su segundo Nobel, hecho sin precedentes hasta ese momento. En esta ocasión fue el de Química, por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos. Con actitud desinteresada, no patentó el aislamiento del uranio, dejándolo abierto para el estudio de toda la comunidad científica

En 1914 fundó el Instituto Curie. El parlamento francés le otorgó en 1924 una renta de 60,000 francos para que pudiera continuar sus investigaciones. Viajó y dictó conferencias en distintos países.

Madame Curie supo llevar su papel de madre, esposa e investigadora. En una ocasión refirió que mientras más se sumergía en el mundo de la Físico-Química más cerca se encontraba de Dios y valoraba más la creación, dando gracias por el don recibido.

Esta científica murió el 4 de julio de 1934, en la Alta Saboya, víctima de una anemia perniciosa causada por las largas exposiciones a la radiación.

Los investigaciones acerca de los elementos radiactivos realizadas por el matrimonio Curie contribuyeron, en gran medida, a la comprensión de los átomos en los que se basa la Física Nuclear Moderna.

 

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DIRECTORA: Sara Vázquez Matar. 

ASESORA ECLESIAL:

Hna. Bernardeta Collazo, m.i.c.

DISEÑO Y EDICIÓN: Adrián Pérez

DISEÑO VERSIÓN DIGITAL
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NOSOTRAS es la publicación, con una secuencia trimestral, del Movimiento de Mujeres Católicas de la Arquidiócesis de La Habana, Cuba.
Su objetivo principal es el de ser un medio de evangelización y promoción de la mujer en todos los ambientes en que ella se desenvuelve.

Este es el número 8, correspondiente al tercer trimestre de 2012, con una tirada de 1500 ejemplares. Se permite la reproducción, total o parcial de los trabajos, siempre que se indique la fuente

CORRECCIÓN: Caridad Zayas.

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Edelma Acosta y María del Carmen Vasconcelos.

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