NOSOTRAS
MOVIMIENTO DE MUJERES CATÓLICAS - CUBA


La mujer:
signo de paz, reconciliación y esperanza

Cuarto Trimestre 2010


Una luz en la oscuridad

Vivencias de un proyecto de promoción social, que se inició en 1999 con cinco personas desorientadas
y marginadas, y hoy día agrupa a 60


Desde su concepción, el proyecto ha tenido
un carácter de promoción. A sus integrantes se les ha enseñado labores de artesanía y otros trabajos manuales.

Texto: MAGDALENA MORENO
Fotos: Archivo del MMC

COMO parte de su objetivo de formar y promover a la mujer en la Iglesia y en la sociedad, nuestro Movimiento se dio a la tarea de emprender, a partir del mes de noviembre de 1999, un proyecto de ayuda a mujeres sin esperanzas y marginadas: madres solteras, esposas abandonadas por sus maridos o maltratadas física y psíquicamente, además de ex convictas.

Este proyecto social se inició con la presencia de cinco mujeres procedentes de diversos municipios de nuestra arquidiócesis, pero esa cifra se incrementó paulatinamente hasta llegar en la actualidad a 60 mujeres.

Un elemento interesante de esta iniciativa es que sus participantes fueron nucleando a otras mujeres como ellas, que también necesitaban ayuda material y espiritual.

Contamos en un principio con el aporte financiero de Cáritas-Cuba, el cual, aunque limitado, contribuyó a enfrentar de cierta manera las necesidades perentorias de estas mujeres, muy urgidas de ser acogidas y preparadas para enfrentar los retos de la vida.

De igual manera, contamos desde el comienzo con la aplicación de la terapia de grupo, impartida por una psicóloga, que permitió elevar la autoestima de las participantes, haciéndoles conocer su valor intrínseco como seres humanos e hijas de Dios. A lo anterior se suma la asesoría jurídica que se le brindó a quienes presentaban problemas legales.

Desde su concepción, el proyecto ha tenido un carácter de promoción, es decir, no asistencial, por lo que a sus integrantes se les ha enseñado labores de artesanía y diversas manualidades, con el objetivo de ofrecerles medios que les permitan ganarse la vida honestamente.

Los trabajos manuales aprendidos no sólo han resultado beneficiosos para las integrantes, sino que algunas de estas las han transmitido a otras personas interesadas, como es el caso específico de las clases impartidas en el convento de La Inmaculada, en el municipio de Centro Habana.

El tiempo transcurrido ha permitido comprobar que estas mujeres -anteriormente carentes de perspectivas- han adquirido confianza en ellas mismas por lo cual bautizaron el proyecto con el nombre de Taller la Esperanza.


TESTIMONIO
Mi nombre es Kirenia.
Hoy día estudio y trabajo, pero lo principal es que me siento como persona.
El Taller me ha servido para educar a mis hijas con dignidad.


En la actualidad, el 70 por ciento de sus integrantes está trabajando; otra participante, que se unió con sólo 14 años de edad y una niña de ocho meses de nacida, logró concluir el noveno grado y continuar posteriormente los estudios de técnico medio en Informática; ella se graduó y ya labora en estos momentos. Otra, madre soltera, pudo reiniciar sus estudios como auxiliar de enfermería, mientras numerosas mujeres de la tercera edad cursaron la universidad del adulto mayor.

Resulta importante señalar que, a solicitud de las propias participantes del Taller la Esperanza, se han impartido cursos relacionados con la formación de valores y el aprendizaje de temas de salud mental.

Una característica muy ilustrativa de estas mujeres es su sentido de pertenencia al grupo, el cual las hace sentirse como en familia y preocuparse cada una por los problemas de las otras con la finalidad de ayudarse mutuamente.

Vale la pena consignar, por último, que aproximadamente 17 integrantes de este proyecto recibieron, a solicitud de ellas mismas, los sacramentos de la iniciación cristiana. Asimismo, gran parte de ellas se ha incorporado activamente a distintas comunidades de nuestra arquidiócesis.


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DIRECTORA
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ASESOR ECLESIAL
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EDITOR
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DISEÑO DE IMPRESO
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DISEÑO DIGITAL
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NOSOTRAS es la publicación, con una secuencia trimestral, del Movimiento de Mujeres Católicas de la Arquidiócesis de La Habana, Cuba.
Su objetivo principal es el de ser un medio de evangelización y promoción de la mujer en todos los ambientes en que ella se desenvuelve.
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