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La voz del Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana

"Aquí me quedo"

Seminaristas de Cienfuegos

Juan Francisco Vega Rodríguez nació en Asturias, España. Llegó a Cuba para visitar unos familiares que vivían en Sancti Spiritus, y llegó para quedarse. Ingresó al Seminario El Buen Pastor y fue ordenado el 1.ro de marzo de 1964. Cuentan que una vez terminados los estudios, le dijeron: «si se ordena en Cuba no puede salir del país, así que escoja: ¿o se ordena en España o se queda aquí?»; su respuesta: «aquí me quedo». Desde entonces, Cienfuegos ha sido la diócesis privilegiada de su ministerio sacerdotal. Hoy es rector del Santuario San José de Paraíso.

En nuestro Seminario, el padre Vega también dejó su huella al colaborar como formador del área propedéutica (1998-1999) y como rector (2000-2003). Recientemente la comunidad del Seminario, representada por el padre rector y los seminaristas cienfuegueros, celebró junto a él sus 50 años de sacerdocio. El testimonio de estos últimos quiere ser desde Cenáculo un merecido homenaje.

El padre Vega es uno de esos sacerdotes que lo ha dado todo por una diócesis. Es cercano a los seminaristas, nos pregunta cómo nos va y siempre nos está dando ánimo para seguir. Apreciamos mucho que un sacerdote como él esté pendiente de nosotros y que, cada vez que puede, llegue al Seminario para vernos. Me asombra su espíritu sacerdotal. No pocas veces, al llegar al obispado, lo he encontrado solo en la capilla orando o celebrando la santa misa. ¡Gracias, querido padre Vega, por tu testimonio alegre y fiel!

Jorge González

Algo que admiro en el padre Vega y de lo cual he aprendido mucho es a nunca decir “no” a alguien que se acerca para ser ayudado. Al padre Vega vino un día un grupo de jóvenes buscando ayuda para un equipo de béisbol que tenían. Por supuesto que dijo “sí”; se responsabilizó en patrocinarlos, les compró equipos, ropa, etcétera. Ellos, no cristianos, decidieron tomar el nombre de “Los carpinteros” por san José; desde entonces, lo llevan en su camiseta adondequiera que vayan. Han ganado varios trofeos, todos están en la iglesia. Algunas ya participan en misa de domingo. En las fiestas por los 50 años de vida sacerdotal, estuvieron todos. Aún a sus años, el padre Vega sigue siendo un fecundo misionero.

Yuniel Alfonso

Hablar del padre Vega mueve el recuerdo de mis encuentros vocacionales. Nos reuníamos en una casa que el obispo puso a nuestra disposición. Local este que el padre Vega se encargó de acondicionar con objetos de su propiedad, algunos muy valiosos. Ha sido un sacerdote dedicado a los jóvenes, de los cuales hoy no pocos son matrimonios que lo acompañan y aman, como se pudo ver en la preparación por los festejos de sus 50 años de sacerdote. ¡Qué admirable este hombre que siempre está a disposición de todos! Quiero que mi sacerdocio futuro se parezca al de él.

Yurisán Veliz

En los tiempos que me preparaba para comenzar mi camino hacia el sacerdocio, tuve la dicha de poder recibir del padre Juan Francisco Vega ayuda espiritual para mi discernimiento. Confieso que su ayuda fue y es para mí -por sus consejos, vivencias misioneras y testimonio de párroco y pastor durante tanto tiempo en Cuba- una fuente de vitalidad vocacional.

Enmanuel Gonzáles





  

Revista Cenáculo - Publicación seriada del Seminario San Carlos y San Ambrosio de la Habana

Arquidiócesis de san Cristóbal de La Habana

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