M Á X I M A S
Conocido por su condición de pensador y maestro de primera línea, José de la Luz y Caballero (1800-1862) desistió del ejercicio de su profesión de abogado para dedicar su extraordinario talento a la enseñanza, es decir, a forjar conciencias para formar ciudadanos.
Asimismo, utilizó la pluma para transmitir ideas, algunas de ellas a manera de sentencias concisas y rotundas.
De ahí que, como asevera Max Henríquez Ureña en Panorama histórico de la literatura cubana, “más valen sus aforismos que sus extensos trabajos polémicos, pues aunque era fuerte en la dialéctica, dejaba fluir sus ideas tal como pugnaban en tumulto por brotar de su mente, sin sujetarse siempre a una ordenación metódica. Los aforismos son, en cambio, la expresión maciza de un pensamiento largamente madurado y revelan un gran poder de síntesis”.
He aquí una muestra de algunos de los mejores aforismos escritos por Luz y Caballero.
* Instruir puede cualquiera; educar solo quien sea un evangelio vivo.
* La palabra es más poderosa que el cañón.
* La razón es el hombre: lo demás es el animal.
* Sólo la verdad nos pondrá la toga viril.
* Hombres, más que instituciones, suelen necesitar los pueblos para tener instituciones. Y cuando se necesitan, los echa al mundo la Providencia.
LA ESQUINA

La caña brava siempre está enojada.
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