NOSOTRAS |
La mujer: signo de paz, reconciliación y esperanza |
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SOMOS PERSONAS
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Para materializar ese propósito, se llevan a cabo diferentes acciones, desde la organización de cursos en torno a temáticas que les conciernen hasta la atención personal de acuerdo con sus necesidades particulares. Una de esas acciones consiste en la terapia de grupo, mediante la realización de labores manuales en conjunto.
Al efectuar ese trabajo, dichas mujeres se relacionan entre sí, lo cual constituye un primer logro al que se adiciona el de brindarles la oportunidad de que se sientan realmente útiles.
Agarraderas, pañitos de cocina, alfombras confeccionadas de retacitos de tela, tapetes tejidos, pañuelos, muñequitas elaboradas con chapitas de refrescos forradas para adornar los tiradores de los escaparates, títeres, alfileteros, tarjetas trabajadas con filigranas, jabas y otras piezas de utilidad han salido de las manos de estas mujeres, luego de que decidieran ingresar en nuestro Taller. Al mismo tiempo, ellas exponen esos productos en tómbolas para recaudar fondos que permitan aliviar sus necesidades materiales.
Una de esas personas, Caridad Casas, relata lo que ha representado, para ella, el Taller Esperanza.
- Ha sido lo mejor que me ha sucedido en mi vida, la cual era antes un laberinto, pues no sabía cómo enfrentar los problemas. Me sentía muy mal -añade- hasta tal punto, que me daba por salir a caminar sin rumbo; en fin, vivía atormentada.
- Un buen día, me visitó la responsable del Taller Esperanza para explicarme cómo funcionaba este y cómo me podía ayudar, sobre todo espiritualmente.
- Me entregó una jabita que contenía retacitos y me enseñó cómo hacerlos. Al principio, yo lo veía como una tarea imposible, ya que los problemas me ocupaban toda mi mente. Sin embargo, a medida que iba haciendo las roleticas sentía que esto me llenaba más y más.
- Lo anterior me empezó a sacar del abatimiento en que me encontraba; sentía que mi vida empezaba a cambiar, mucho más desde que asistí a la primera reunión y me di cuenta que nos estaban enseñando que somos personas y tenemos valores.
- Cuando me incorporé al Taller -prosigue Caridad Casas-, mi hijo Gustavito (que en paz descanse) tenía nueve años de edad. Entonces no disponía de un sillón cómodo para él; también carecíamos de cama, colchón, televisor, refrigerador, ventilador... en fin, los medios indispensables para vivir decorosamente.
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- Con la ayuda de otras personas del Taller Esperanza, fui solucionando algunas necesidades, entre ellas la de disfrutar de paseos y excursiones en compañía de mi hijo, a quien pude contemplar feliz hasta los 17 años de edad en que falleció.
- Lo que he relatado es motivo suficiente para agradecer al Movimiento de Mujeres Católicas de la arquidiócesis habanera la ayuda material, y especialmente espiritual, que han brindado a todas las mujeres que integramos el Taller.
- En este hemos crecido como personas y los problemas que afrontamos los sabemos ahora encarar de una manera distinta, con lo cual no solo nos ayudamos nosotras, sino a nuestras familias.
- Hoy soy capaz -concluye Caridad- de enfrentar la vida con fe, esperanza y mucho amor. Gracias, muchas gracias, por la ayuda que este Taller nos ha proporcionado.
| DIRECTORA Sara Vázquez Matar ASESOR ECLESIAL P. Joan Rovira sj. EDITOR Andrés Rodríguez DISEÑO DE IMPRESO ManRoVAL DISEÑO DIGITAL Raúl León Pérez |
NOSOTRAS es la publicación, con una secuencia trimestral, del Movimiento de Mujeres Católicas de la Arquidiócesis de La Habana, Cuba. Su objetivo principal es el de ser un medio de evangelización y promoción de la mujer en todos los ambientes en que ella se desenvuelve. Se permite la reproducción, total o parcial, de los trabajos, siempre que se indique la fuente. |
DISTRIBUCIÓN Magdalena Moreno CONSEJO DE REDACCIÓN Edelma Acosta María del Carmen Vasconcelos REDACCIÓN Casa Laical. Teniente Rey e/ Bernaza y Villegas. Habana Vieja. Teléfono: 863-1767. E-mail:revistanosotras@arzhabana.co.cu |
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