Mujer e Imagen
Texto: Efigenia Zayas.
En este mundo globalizado y cambiante, se le otorga a la imagen una dimensión preponderante ya que este elemento determina, en gran medida, en el alcance de metas y objetivos. En Cuba, acontece de igual manera y en el plano institucional y también desde la óptica individual se trabaja en la mejora o en el cambio de imagen en pos de oportunidades, beneficios y éxitos.
Hoy que la presencia de la mujer irrumpe en los diversos ámbitos de la vida social, no sólo en Cuba sino en el resto del mundo, y su protagonismo y liderazgo se hace presente en las Ciencias, el Arte, la Dirección y Administración, la Literatura, entre otras ramas, vale destacar la relación existente entre:
Imagen-respeto; imagen-prestigio; imagen-influencia; imagen-participación. Por ello, no resulta redundante recordar que una imagen positiva no estriba sólo en lucir ropas de marca, ni exhibir lo último que dicta el mundo de la moda pues no es lo esencial.
Para impactar favorablemente a los que nos rodean debemos llevar con donaire aquello que disponemos y, además, debe tenerse en cuenta otros factores como son: el lugar -campismo, teatro, cine, centro laboral, entre otros- y establecer las obligadas Diferencias en nuestro vestuario; la hora a la que asistimos a nuestras actividades; las personas con las que nos relacionamos e interactuamos y evitar, a toda costa el uso en nuestro lenguaje de vocablos vulgares y eliminar las excesivas gesticulaciones y los gritos porque todo ello tiene un impacto negativo en nuestra imagen.
En esta “hora de la mujer” -como suele decirse-despleguemos nuestras potencialidades y trabajemos con intuición, inteligencia, delicadeza y entusiasmo nuestra imagen para que su influjo incida en la familia y en la sociedad.

Texto: Lourdes Iglesias
Cuando surgió el ritmo Reggaetón pensé que estaría sonando por un tiempo y que después sería desplazado por otra tendencia musical como ha sucedido en las diferentes épocas, pero me doy cuenta que se ha impuesto de tal manera que no se vislumbra su final.
Creo que a pesar de ser un golpear constante y repetitivo, su música es contagiosa e invita al movimiento de los pies de aquellos que lo escuchamos ya sea en una fiesta o de forma obligatoria en el barrio. Pero lo que me molesta en grado sumo son los textos de algunas de sus creaciones, si es que así se les puede llamar, pues además de incoherencias, en muchos casos, contienen frases chabacanas y groseras. Todas encaminadas a deteriorar la imagen de la mujer.
Vale destacar que en todos los tiempos, la mujer a sido inspiración de bellos poemas, canciones y exquisita música y me apena que mujeres jóvenes y de buena presencia sean las modelos de los videos clips de estas canciones, reafirmando con sus poses y movimientos vulgares el contenido de las mismas; pienso que no debemos echar a la basura la delicadeza y el encanto que nos regalo nuestro Creador.
Se impone preguntarnos: ¿hasta cuándo tanta grosería y vulgaridad?, ¿es que en nuestro país cualquiera es compositor?, ¿hacia dónde va la dignidad femenina?.
Si las canciones forman parte del acervo cultural de un país, hay que velar por el lenguaje empleado en sus letras, ya sea una guaracha, un son, un bolero, y hasta el mismo Reggaetón.
|
Volver a la Portada