Sobre algunos hoteles de La Habana del siglo XIX
Por: Daniel Estévez González

La belleza natural del mar, paisajes, edificaciones y la calidad humana de sus habitantes han hecho de La Habana, desde hace tres siglos, la capital del turismo en el Caribe.
Muchos son los que llegan cada año desde disímiles lugares del mundo para disfrutar del calor de nuestra ilustre ciudad. Son sin dudas el lujo, la elegancia, la distinción y los servicios de primera clase de nuestros hoteles otro atractivo de gran importancia para los visitantes. Precisamente sobre estas majestuosas edificaciones y alguna de sus historias escondidas tratará este artículo.
HOTEL TELÉGRAFO
Para muchos historiadores, la primera edificación erigida en la villa de San Cristóbal de La Habana con el fin de acoger a los turistas y cubanos adinerados fue el “Hotel Telégrafo”. Se erigió en la calle Amistad entre la Calzada de la Reina -antiguo camino de San Antonio- y Dragones, en el lejano 1835. A fines del siglo XIX se trasladó para la intersección que conforman el Paseo del Prado y la calle San Miguel. Muy cercano a los mejores cafés de entonces y al Teatro Tacón, este hotel resaltaba además por tener baños en su interior y por el majestuoso restaurante llamado La Vizcaina.
HOTEL SANTA ISABEL
Otro bello y acogedor hotel fue Santa Isabel. Hoy, aún hace gala de su esplendor este edificio comprado por el coronel Lay. Lo que fuera la residencia del conde de Santovenia, para mitad del siglo XIX, Lay lo transformó en un hotel de espaciosas y aireadas habitaciones. Con una ubicación casi perfecta, el hotel Santa Isabel, ubicado frente a la Plaza de Armas, contó además con la primera experiencia de camareras en el servicio a las habitaciones, hecho que por entonces lo catapultó al primer lugar de los de su tipo en el país.
HOTEL LA UNIÓN
Un hotel sumamente importante, olvidado hoy por la historia, fue “La Unión”. Ubicado en la céntrica calle Cuba no.55 esquina a Amargura, se inauguró en el año 1846 y luego de la remodelación sufrida en 1905, llegó a contar con 5 pisos y 120 habitaciones. Para su confort contaba con un servicio de elevadores, servicios sanitarios, instalación eléctrica incorporada, teléfonos en todos sus pisos, restaurante en la planta baja y café cantina. Sus propietarios, Francisco Suárez y Compañía, gozaron algún tiempo de los dividendos de esta instalación.
HOTEL INGLATERRA
El hotel Inglaterra fue posiblemente el más conocido por el glamour que hasta nuestros días conserva. Según fuentes no muchas veces concordantes, este inmueble surge en 1875; en esta fecha, Joaquín Payret, dueño del teatro situado frente al Capitolio habanero, vendió el café de su propiedad denominado El Louvre al arquitecto Juan de Villamil. Este une el local a un pequeño hotel llamado Americana, construido en el año 1856, contiguo al café para conformar lo que hoy conocemos como Hotel Inglaterra.
En aquella época, esa ya era una zona privilegiada de La Habana pues estaba el Café EL Louvre, lugar de encuentro para simpatizantes de las causas independentistas cubanas y transeúntes de la elegante ciudad. A fines de siglo, el inmueble tiene dos pisos y lleva en lo alto de su fachada el nombre de Hotel y Restaurante de Inglaterra. Tiempo después, debido a las necesidades de la vida moderna y lujosa, el local fue totalmente reconstruido sin que por ello disminuyera su esplendor de antaño. El costo fue de 300 000 pesos.
Según rememora el sitio web del hotel, las cien habitaciones de entonces fueron dotadas de cuarto de baño, teléfono y timbre de servicio. Contaba además con instalaciones que dispensaban agua helada a toda hora. Una estación de telégrafos lo enlazó con el exterior y su promoción insistía en el dominio
del inglés y el francés que tenían sus empleados.
Asociado a los sucesos de la Acera del Louvre, el hotel vio pasar por allí a figuras reconocidas del siglo XIX, tanto cubanas como extranjeras. Una de ellas fue José Martí quien durante la preparación de la guerra pronunció un discurso en los altos del Café El Louvre. Su discurso devino en incentivo para los jóvenes que gustaban reunirse allí y punto de ebullición para las ideas independentistas. No fue casual que en 1890 Antonio Maceo y Grajales se hospedara allí durante seis meses.
Declarado Monumento Nacional en 1981, el Hotel Inglaterra es todo un símbolo arquitectónico y decorativo de La Habana.
HOTEL PASAJE
El hotel Pasaje, propiedad de la familia Zequeira, fue uno de los más lujosos de los que por aquella época se construyeron. Su construcción concluyó en 1877. Muy notable por el pasaje cubierto de hierro y cristales que comunicaba la calle Zulueta con el Prado, fue el primero en Cuba en instalar un elevador hidráulico. Debido a un derrumbe que destruyó el inmueble se construyó tiempo después la sala deportiva “Kid Chocolate”.
HOTEL BROOKLYN
El hotel Brooklyn abrió sus puertas en 1899. Cercano al Parque Central, contaba con tres pisos. Con excelentes habitaciones para familias y viajeros solos, este inmueble propiedad de la señora danesa de apellido Weidemann constituyó una maravillosa propuesta para los visitantes de la época.
HOTEL SARATOGA
Nacido en el reparto Las Murallas, justo en Prado y Dragones, el hotel Saratoga fue construido en 1879 por mandato del rico industrial Don Gregorio Palacio y Pérez. Según nos cuentan Juan de las Cuevas Toraya y Gina Rey La planta baja era para comercios en el exterior y almacén de tabacos en su interior; el piso intermedio tenía tres casas independientes y el tercero estaba destinado a hotel o casas de huéspedes.1 Más tarde se convirtió en un edificio de múltiples viviendas, pero luego de un esfuerzo del historiador de la ciudad, retomó su función originaria manteniendo su nombre de antaño.
HOTEL ROMA
El hotel Roma fue construido en 1881 en la en la calle Teniente Rey entre Zulueta y Monserrate. Considerado en su tiempo como un hotel de veraneo, el Roma contaba con baños y duchas en las habitaciones. Con el anuncio “100 habitaciones con baño”, este edificio tomó más tarde el nombre de Gran Hotel. Después de veinte años en ruinas, hoy se construye nuevamente.
HOTEL CARABANCHEL
Con una capacidad para 22 cuartos y 50 huéspedes, el hotel Carabanchel fundado a fines del siglo XIX en la calle San Miguel no. 9 esquina a Consulado, constituía uno de los más frecuentados hoteles de La Habana.
La edificación de tres pisos, terraza y jardín fue modernizada con instalaciones sanitarias y servicio eléctrico, lo que la convirtió en un espacio deseado por muchos.
1Nota: Juan de las Cuevas Toraya y Gina Rey, “Las construcciones cuentan su historia. Ciudades, pueblos y caseríos de Cuba”.