Uno de los acontecimientos eclesiales más importantes del siglo XX
Por: José Enrique Collazo
In memoriam a Julito Morales Gómez

El 11 de febrero de 1928 quedó constituida
la Federación de la Juventud Católica
Cubana. Los fundadores, junto al Hno.
Victorino De La Salle, dieron inicio a este
Movimiento laical acorde a las normas
de la Iglesia universal.
La Acción Católica orientada y querida
por los Papas desde León XIII pasando
por Pío XI y confirmada por Pío XII
continúa hasta nuestros días en algunos
países como Argentina y México.
En 1941 no solo se aprobaron los estatutos
de la Acción Católica sino también quedaron
constituidas sus cuatro ramas:
A-Hombres
B-Jóvenes
C-Señoras
D-Muchachas
Con los años se crearon los movimientos
especializados: Juventud Universitaria
Católica (JUC), Juventud Estudiantil
Católica (JEC) en la enseñanza media,
la Juventud Obrera Católica (JOC) y más
tarde la Juventud Agraria Católica (JAC).
Los grupos de la JEC tenían su base en
los colegios; los de institutos u otras escuelas, en una iglesia cercana. Los grupos
en las parroquias e iglesias se llamaban
de la JAC.
Los jóvenes católicos tenían en estos
Movimientos una organización que les
permitía recibir mayor formación y
acompañamiento espiritual así como
también realizar un apostolado interno
focalizado en el entorno social. El lema
decía todo: Piedad, Estudio, Acción.
El himno comenzaba así… Juventud
porvenir de la patria, juventud porvenir
de la fe. Basten estas ideas para expresar el gran objetivo de los ‘federados’
de aquellos tiempos. Nótese el orden.
Fui iniciado en la Juventud Estudiantil
Católica (JEC) en marzo de 1956 en la
iglesia de san Juan de Letrán. Conservo
de aquel instante una foto publicada
en el periódico El Mundo, tomada en
el templo.
Hago esta breve reseña, principalmente,
para los que no conocieron y vivieron
aquella etapa inolvidable que marcó
muchas vidas y rememorar un suceso
importante.