A propósito de la epidemia de Coronavirus
Por: Dr. Rodolfo Romero
Podemos afirmar que hasta la primera
mitad del siglo XX ocurrieron grandes
epidemias cuyo efecto letal impactó a
una parte de la población del planeta. Los
servicios sanitarios precarios, los conocimientos médicos reducidos así como el
escaso o nulo desarrollo de la industria
médico farmacéutica hacía que los procesos infecciosos, en especial por bacterias
que provocan la tuberculosis, el cólera, la
gastroenteritis, las meningitis, entre otras,
azotaran a muchos países, a ello se le
sumo lo acontecido por agentes virales,
pensemos en la gran epidemia de influenza
acontecida en Europa en la primera mitad
del siglo anterior y los muchos casos de
fiebre amarilla o viruela.
A partir del gran descubrimiento de Fleming y la Penicilina y de otros antibióticos,
comienza el control de las epidemias
bacterianas, aunque en la etapa actual
corremos el riesgo de volver a padecerlas
por el uso indiscriminado de los antibióticos y la resistencia de los gérmenes a
los mismos. Pero los virus continuaron
provocando enfermedades porque los
medicamentos existentes no los destruyen
por carecer de pared celular, sitio donde
actúan principalmente estos compuestos
químicos.
Aunque el desarrollo de vacunas ha representado un avance en el control de
algunas enfermedades virales, los virus
poseen una cadena de ácido nucleico que
les permite mutar y hacerse resistentes a
vacunas que ya habían mostrado eficacia
en el control de dolencias. Es por ello
que aún en muchas de las afecciones
trasmitidas por virus no exista curación.
Un caso típico, el VIH cuyo surgimiento
ocurre en 1980 y todavía no se ha logrado
una vacuna totalmente efectiva.
En Noviembre de 2019, comenzaron a
aparecer casos con sintomatología respiratoria que rápidamente presentaban neumonía de evolución tórpida y muerte.
Ello ocurre en la ciudad china de Wuhan,
de ahí que se comenzara a hablar de la
neumonía de Wuhan , aislándose en los casos
afectados un nuevo coronavirus llamado
2019-nCoVque ya ha causado más de 3.000
muertes y ha hecho que la OMS haya
declarado emergencia mundial.
Ya 65 países han reportado casos y a nivel
mundial suman 90.000 personas las afectadas
con el virus y es que con la gran movilización
de personas y el desarrollo de los medios
de transporte es mucho mayor el riesgo de
convertirse en una pandemia. La diseminación a todos los países obliga a tomar
medidas urgentes y efectivas. Parece ser
que los primeros casos surgen de alimentos
contaminados, por lo que inicialmente sería
una zoonosis pero existe también trasmisión
humana por la tos, las secreciones faríngeas
y las manos, de ahí la importancia de
evitar toser sin taparse la boca con el
brazo para no contaminar las manos, usar
protector de la boca -nasobuco- y evitar
las grandes aglomeraciones de personas.
Cuba no ha presentado reporte de casos
pero ante todo síntoma respiratorio, tos,
malestar de garganta o fiebre debemos
acudir al médico para el diagnóstico precoz
de cualquier proceso de este tipo y tomar
las medidas de aislamiento y cuidados
requeridos, pues hasta el momento no se
conoce medicamento o vacuna eficaz contra
esta cepa de virus.