Los falsos argumentos de reclamos "feministas"
Por: José Enrique Collazo La mujer sabia edifica su casa, la necia con sus manos la destruye. Hay quienes no saben distinguir entre el
bien y el mal, generalizo y no exagero.
Prov. 14, 1
Existen reclamos en estos tiempos que
pasman por los ‘argumentos’ de sus
partidarios y los métodos de exigir
sus derechos. Un serio problema que
afecta a la evolución de la especie
humana: la maternidad y la sexualidad.
En concreto, trato el reclamo de feministas y otros acerca del llamado pro
-choise o derecho de la mujer que se
embaraza a ‘decidir’ si lo tiene o lo
saca. Lo increíble de este reclamo es
que profesionales capacitados lo asumen como si fuera la equiparación
salarial entre hombres y mujeres.
Ahora para edulcorar el asunto lo
llaman “derechos reproductivos”. En
España se discute una ampliación del
aborto a niñas que se embaracen sin
pedir el consentimiento paterno. ¡Le
zumba!
La propaganda de estos grupos de
presión se une a la divulgación de
quienes sin un conocimiento profundo
lo circulan. Los partidos políticos
tratan de sumar a estos grupos a sus
campañas para ganar votantes. Como
biólogo me molesta la devaluación de
la dignidad de la persona humana al
negar la vida a un ser engendrado.
Sara Winter, brasileña, -ex femen y
ahora líder Provida- viene participando
desde la II Convención Internacional
de la Familia en Ecuador en 2019 con
el objetivo de dar testimonio y revelar
la verdad del movimiento feminista y
sus esfuerzos para legalizar el aborto
a nivel mundial. Sara brindó conferencias en las principales ciudades
“El feminismo y la destrucción moral
de la mujer” organizadas por el movimiento próvida.
“A mis hijos los educo yo”. Declaró…
“Es muy triste porque el movimiento
feminista no está interesado en ayudar a la mujer, sino usarla como instrumento político de una ideología
(…) Estos movimientos están solo
interesados en usar el dolor y sufrimiento de estas personas como marionetas políticas” expresó.
La naturaleza de la mujer y del hombre.
Las cuatro leyes naturales de los seres
vivos aceptadas por todos son: nacer,
crecer, la reproducción y la muerte.
La prerrogativa de los donadores del
espermatozoide y el óvulo de ‘escoger’
cuando generar un nuevo ser es un
atributo especie-específico. La sexualidad entre el hombre y la mujer en el
matrimonio es la condición natural de
los humanos.
Es falsa la idea de ciertas mujeres de
que «al alojarse el nuevo ser en su
cuerpo tienen la potestad de negar la
La mujer sabia edifica su casa, la necia con sus manos la destruye.
Prov. 14,
vida». Sabemos que el genoma en
cualquier etapa que se encuentre es
fruto de la ‘cópula’ entre hombre y
mujer… aunque esa relación se dé en
un momento fortuito. Ambos tienen
parte (genes) en ese nuevo ser. A la
embarazada le corresponde ser más
consecuente con el fruto de su concepción. Ese punto a favor es un atributo de
la maternidad, es una realización de su
potencialidad. La mujer dotada de su sistema reproductor tiene un precioso
don. ¿Saben las sex-femen apreciarlo?
La naturaleza está bien definida en los
roles reproductivos, el padre biológico y
la madre biológica, como hoy se dice,
es un valor a resaltar en la calidad de la
vida de los donadores. Por ello, el acto
sexual es una manifestación de amor y
placer que requiere ciertas condiciones
para dar a cada cual su lugar.
María R. Fernández Domínguez plantea:
“La dignidad de la corporalidad va más
allá de ser admirada, cortejada, valorada, disfrutando tu sexualidad intramatrimonial. Si tienes una visión de
quien eres y quien puedes ser… la recta conciencia te impulsa a ser fiel a ti
misma”.
La mujer hace valer su dignidad cuando se respeta y respeta a un nuevo ser,
sea planificado o espontáneo. El hombre que embaraza a su mujer la respeta
asumiendo la paternidad. Subrayo… el
ejercicio de la paternidad-maternidad
es la regla de la vida como nos enseñaron nuestros mayores.
Mons. Barreto Arzobispo de Huancayo
(Perú) expresó: “La Iglesia tiene unos
principios y unos valores irrenunciables y
habla de ‘una dignificación del papel de
la mujer’ en todo campo de acción y,
en ese sentido, tenemos que ser conscientes que no va ser fácil este enfoque
de género que me parece lo más adecuado para dignificar tanto al hombre
y a la mujer, cada uno en su propio
rol”.
Los derechos reproductivos están inscritos en nuestros genes que nos evolucionan desde el claustro materno hasta
no sabemos cuándo. La constitución
tanto masculina y como femenina tienen la capacidad de generar un ser humano.
El derecho a desplegar nuestras
potencialidades depende de cómo emplearla. El valor es procrear, el valor es
respetar el fruto de una sexualidad responsable; el aborto no es un valor pues
impide la viabilidad del genoma. No se
confundan, ni confundan, no devalúen,
no engañen. No nos dejemos atrapar
por «el relativismo» de los tiempos, la
corporalidad está bien definida como
lo está la ley de la gravedad. Profundizar en el conocimiento científico ayuda
a pensar adecuadamente.
La reflexión invita a estudiar los verdaderos patrones especie-específicos.
Situar los roles que la vida nos posiciona en el lugar adecuado. La mujer eleva su condición ‘respetando’ su capacidad de engendrar en su cuerpo a un ser.
Esta es su condición natural a desarrollar.
Ojo con las feministas y otros interesados pues lo que pretenden es «abortar»
la natural concepción de la maternidad.
Sara Winter. Ex Femen en Ecuador revela
LA VERDAD SOBRE EL ABORTO Y
EL MOVIMIENTO FEMINISTA. ACI
Prensa 06-07-2019
María R. Fernández Domínguez. El cuerpo
en la estructura de la personalidad: PRH
como modelo de referencia. Facultad de
Educación. Zaragoza. mrfernan@unizar.es
2008
Nino Sanmartano. Nosotros somos testigos.
Narcea SA de Barcelona,2008, p 5