La hora de elegir tu profesión
Por: Antonio Miguel Fontela
… y Dios lo llamó de en medio de la zarza... Éxodo 3,4-5.
Después de muchos años de estudio,
de improviso te encuentras en el difícil
instante de elegir una carrera que te
provea de los conocimientos necesarios
para abrirte paso en la vida.
Un aspecto muy importante a tener en
cuenta en este momento son tus gustos
y aficiones, así como tu maestría congénita para realizar un determinado
trabajo.
Cuando haces lo que amas, disfrutas
cada día con lo que haces. Trata de
encontrar una carrera donde puedas
llevar a cabo aquello que tanto te gusta.
Descubre cuál es tu vocación.
La vocación es ese llamado innato a
ejercer una profesión -médico, ingeniero, artista, técnico superior- la cual
te debe servir de guía para seleccionar
tu continuidad de estudios en el nivel
superior al terminar el grado doce o
nivel equivalente.
Trabajar en lo que te gusta es un lujo
que solo disfrutan aquellos que han
elegido bien.
Decidir qué estudiar es una de las
resoluciones más importantes que
deberás tomar a lo largo de tu vida.
Marcará tu formación como adulto,
así como tu futuro laboral. Por eso
debes tener muy claro cómo elegir
una carrera universitaria que te permita, además de encontrar un trabajo,
sentirte realizado en tu desempeño
como trabajador.
Sin embargo, no es fácil decidir tus
estudios futuros teniendo en cuenta la
inmensa cantidad de profesiones y
carreras universitarias disponibles.
En primer lugar tienes que ser sincero
contigo mismo, y es recomendable que
hagas una lista de tus fortalezas y
debilidades. Cuando la tengas, podrás
ver con más claridad las especialidades
que más te interesan y cuáles deberías
descartar.
¿Se te dan bien los idiomas? Tal vez
una filología es lo tuyo. ¿Te cuesta un
esfuerzo tremendo entender las matemáticas? Seguramente sea mejor dejar
de lado las ingenierías y las ciencias
puras: Química, Física, Matemática,
Cibernética.
Para decidir correctamente debes averiguar las tareas más habituales de la
profesión al graduarte; el tipo de herramientas, instrumentos o materiales
que se utilizan; cuáles son las condiciones de trabajo habituales: horario,
entorno; las características personales
más adecuadas para el trabajo; el
sueldo aproximado y posibilidades de
promoción; la situación actual de la
profesión en el mercado laboral y las
perspectivas futuras de la misma.
Es cierto que la vocación juega un
papel fundamental, pero no el único,
y está muy bien estudiar lo que te
… y Dios lo llamó de en medio de la zarza... Éxodo 3,4-5.17
guste, sin embargo, ¿de qué te sirve si
nadie quiere contratar a una persona
con tu titulación o al graduarte eres
destinado a ocupar una plaza de algo
que no te agrada?
Hay carreras que lamentablemente tienen pocas salidas laborales, mientras
que otras no pueden cubrir la demanda
por falta de personal calificado.
Busca el equilibrio entre estudiar lo que
te gusta y la posibilidad de ejercerlo.
¿O quieres vivir con el título colgado
en la sala de tu casa preparando hamburguesas en alguna cafetería particular
o estatal?
Por lo general todos los estudios universitarios tienen una duración similar:
cuatro o cinco años. Analiza si tienes
ganas de alargar por tanto tiempo tu
época estudiantil.
El grado de dificultad es otro aspecto
que no puede faltar en tu lista de cómo
elegir una carrera. Existen titulaciones
que estudiando de manera razonable
se pueden sacar adelante. Otras exigen
un sacrificio mayor.
Tampoco te dejes llevar por las modas
ni por las necesidades del país.
Hay momentos en que la mayoría decide estudiar una carrera porque está de
moda o la propaganda mediática pide
que se estudie, por ejemplo: medicina
o magisterio. Debes elegir por ti mismo y no porque tus amistades o los
intereses estatales deseen que vayas en
una u otra dirección. Tu futuro es solo
tuyo.
Además debes descubrir de qué trata
realmente la carrera que deseas.
No te quedes con el nombre, profundiza
un poco más en todos los aspectos que
abarca lo que quieres estudiar.
Pudieras llevarte una desagradable
sorpresa cuando veas el plan de estudios
correspondiente y descubras que tiene
poco que ver con lo que creías.
Tal vez supongas que si estudias informática o cibernética vas a estar todo el día desarrollando videos juegos, pero al
leer el plan de estudios descubrirás
que el primer año tiene más asignaturas
de matemáticas que de materias relacionadas con la computadora.
Debes acudir a la Facultad o Instituto
donde se estudie lo que quieres y preguntar a cualquier especialista que allí
labore, quien con mucho gusto te aclarará todas tus dudas.
No necesitas esperar a las Jornadas de
puertas abiertas universitarias porque
a veces no se anuncian lo suficiente y
pudieras no enterarte.
No olvides que las decisiones vitales
como escoger una carrera pueden llevarte a un futuro prometedor o desastroso.
Tómate tu tiempo y decide con sabiduría,
sin temores infundados, porque te ha
llegado la hora de elegir tu profesión.
Tú puedes ¿por qué no?