EL CORONAVIRUS NO DETIENE LA ESPERANZ
Por: Magdalena Moreno
Felizmente, después de un largo periodo
de aislamiento -casi 10 meses- pudimos
reunirnos con todas las hermanas que
integran el Taller Esperanza. Deseábamos
inmensamente volver a compartir y comenzar nuevamente a trabajar y gracias
a Dios llegó el momento.
Realmente, el encuentro fue hermoso
pues intercambiamos ideas y experiencias vividas durante la etapa de
confinamiento en la que a pesar de
todo nos mantuvimos relacionándonos
de una forma u otra.
En esta primera reunión realizamos
una dinámica en la cual cada una de
nosotras expuso la primera impresión
que abrigó en los tres primeros meses
de la pandemia y también cómo pudieron descubrir en medio de esta
difícil situación elementos positivos.
A continuación, relacionamos algunas
ideas. Experimentaron:
Temor
Angustia
Miedo
Agonía
Preocupación
Tristeza
Desilusión
Depresión
Nerviosismo
Miedo a salir
Soledad
Desesperanza
Inquietud
A la vez fueron descubriendo el valor
de la amistad manifestado por distintas
vías. Cada llamada era una alegría y
con ello la certeza de no estar sola.
Se descubrió aún más la presencia de
Dios que nunca nos abandona así
como también el valor de la familia,
de los vecinos y de las amistades.
Señalaron sentirse bendecidas por vivir
esta práctica.
Otro aspecto redescubierto fue la conexión existente entre todas pues era
constante la preocupación por saber
cómo andábamos, cómo nos iba y con
ello nos apoyábamos. después de la
dinámica, festejamos nuestro encuentro
y dimos gracias al Señor por la vida .