Padre no es cualquiera”.
Por : Francisco González.

Es muy conocida la frase: “Madre una, padre cualquiera”. Pienso que su origen surge, tal vez, de madres despechadas debido a la separación del conyugue y al abandono de la criatura, o quizás de una mujer embarazada la cual, después de varias relaciones sexuales, no sabe quién es el padre de su hijo o quizás de una mujer que no le preocupa ponerle a los hijos diferentes padres de crianza . Aunque la vida está plagada de estos casos, no me cabe la menor duda de que padre sólo hay uno, y en nuestros días sólo basta con una prueba de ADN.
Debemos recordar un ejemplo de padre -aunque no lo fue biológicamente- pero sí desempeñó muy bien su papel gracias a la fe y confianza que depositó en Dios y en la mujer que amaba, me refiero a José de Nazaret, un hombre justo.
Como muchos hombres, José se enamoró de María, decidió casarse con ella y procrear una familia. Era de origen humilde, aunque las genealogías de Mateo (1:1-17) y Lucas (3:23-38) lo hacen descendiente del Rey David. El evangelio de Mateo (1: 18-24) relata el drama que vivió José al saber que María estaba embarazada y no quería que fuera apedreada, según lo dispuesto por la ley –Deuteronomio (22:21)-. El ángel del Señor se le apareció en sueños manifestándole que María había concebido un hijo por obra del Espíritu Santo y que éste salvaría a su pueblo, por lo que José acepta a María, convirtiéndose en padre adoptivo. Se habla poco sobre José en el Nuevo Testamento; sólo aparece en los comienzos de los evangelios de Mateo y Lucas. Se ignora la fecha de su muerte, pero se acepta que murió cuando Jesús tenía más de 12 años de edad y antes de que iniciase su vida pública a los 30 años, pues José no está presente en el relato evangélico de la predicación de Jesús, por lo que se presume que murió antes de que ésta tuviera lugar.
Comúnmente, el padre cumple un rol muy importante dentro del desarrollo de los hijos, aunque no esté emparentado biológicamente con el niño o niña. Es el referente masculino para su hijo, hija, o ambos, ya que encierra todo lo que es la responsabilidad de la educación familiar, social y profesional, así como el sustento de éstos hasta la edad adulta. La vida ha demostrado, en muchos casos, que los hijos siempre anhelan al padre aunque estén separados de éste o cuando la madre por múltiples motivos les haya contado elementos negativos de su progenitor tratando de alejarlos. Por lo general, ellos desean su presencia e incluso quieren conocerlo físicamente en los casos donde el abandono haya ocurrido a edades tempranas.
Pienso que Jesús, en varios momentos de su vida en los que lavó su rostro en las quietas aguas de un río, vió la imagen del hombre que lo alimentó, educó, le trasmitió la tradición, el cumplimiento de la ley, le enseñó su oficio de carpintero, jugó con él y que, alguna que otra vez, lo regañó, cumpliendo con su papel de padre terrenal.
San José, -festividad se celebra el 19 de marzo- recibió el don divino de la paternidad, de ahí su dignidad y santidad, siendo declarado patrono de la familia y de la Buena Muerte, así como protector contra la duda. El Papa Pío IX lo proclamó patrono de la Iglesia Universal en 1870. Por su oficio de carpintero es considerado patrono del trabajo, especialmente de los obreros, celebrándose esta condición el 1 de mayo.
Felicito a todos aquellos, que como San José han sabido transmitirle a sus hijos todo el amor que un padre puede dar.
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