Esfuerzos que tributan a la historia.
Texto: Caridad Zayas.
Visitar El Cobre es un hecho imborrable para los cubanos de cualquier credo.
La belleza del paisaje, la majestuosidad del santuario, la historia cubana apresada en el templo, la suntuosidad de la escalinata que nos conduce a María de la Caridad, Patrona de Cuba hacen posible que, en alguna medida, este lugar se halle fuertemente arraigado en el corazón de cubanas y cubanos.
Pero muchos desconocen que esa hermosa escalinata es, en gran medida, fruto de los ingentes esfuerzos de la Dra. Clara Lucas Azcona y Emma Diviñó quienes organizaron e iniciaron la recaudación nacional para su construcción, con el patrocinio de Monseñor Alfredo Müller por la parte eclesiástica.
La construcción de la escalinata era una urgencia debido a que para acceder a la iglesia sólo existía un sendero empinado y complejo de escalar y urgía realizar la inversión del proyecto cuyo presupuesto se recaudó, según cuentan, centavo a centavo.
Felizmente, la inauguración solemne de la escalinata se produjo el 5 de Agosto del año 1945.
Clara Lucas Azcona y Emma Diviñó se hallan marcadas por su servicio a Cristo y a la Iglesia. Ambas eran miembros del grupo Santa Martha de la Liga de Damas de la Acción Católica Cubana de la Parroquia La Caridad. Sus testimonios de vida, sus afanes evangelizadores, sus servicios a Cristo y a los hermanos hacen de ellas ejemplos de mujeres católicas emprendedoras, gestoras de acciones en beneficio de la comunidad eclesial y de la sociedad.
También resulta importante destacar el papel de Clara Lucas Azcona en el Congreso Católico Nacional efectuado los días 28 y 29 de Noviembre de 1959. En este evento, considerado como la mayor expresión religiosa en Cuba de aquel momento, la Dra. Lucas Azcona fue una de los tres ponentes en este acontecimiento, aspecto que denota su preparación y valía.
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