Get Adobe Flash player

Por una ciudad más bella, para disfrute de todos


Por: María de los Ángeles Pérez

Ya nos estamos preparando para celebrar los 500 años de la fundación de la villa de san Cristóbal de La Habana y me incluyo por ser hija adoptiva ya que La Habana es la capital de todos los cubanos y aquí vivo desde hace años aunque orgullosa también de ser camagüeyana por la belleza de esta provincia y porque se le otorgó la condición patrimonio del arte y la cultura. Por su parte, a La Habana se le confirió la categoría de ciudad maravilla por su belleza natural, su arquitectura, solidaridad y forma de ser del cubano que cautiva al que la visita. El poeta Rubén Darío expresó en una ocasión que La Habana era un tesoro de lugar y que a nadie le es indiferente.

Si pequeña es la patria, uno grande la sueña por tanto debemos cooperar para mantener su recuperación y conservación, con sentido de pertenencia, teniendo en cuenta el sacrificio que ello ha costado para disfrute de futuras generaciones. Me ha llamado la atención el municipio Centro Habana; he observado en él varias obras que se han remozado. Este municipio posee riquezas patrimoniales y manifestaciones populares que aún se conservan; en él han nacido o vivido importantes figuras; sin embargo, es uno de los municipios menos favorecidos con relación a áreas verdes y donde existe más población en menos espacios. Como símbolo cuenta con el Torreón de san Lázaro. Tiene también un museo y una Casa de la cultura que radican en Reina y Lealtad, en la antigua casa que fuera del dueño de Crusellas.

Les sugiero que cuando caminen por este municipio se detengan y observen cada lugar. ¿Saben cómo surgió el nombre Habana? pues por una indiecita que los colonizadores encontraron cuando realizaban el bojeo a Cuba y que tenía ese nombre. Está representada en el parque de la India, justo donde termina la calle Prado y a su espalda la calle Monte.

Celebremos con alegría los 500 años de la fundación de la Villa de San Cristóbal, disfrutemos de su belleza y contribuyamos a mantenerla.