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La Hora Del suspenso


Por: Antonio Miguel Fontela

 

Desaprobar es un acontecimiento triste en cualquier nivel del sistema de enseñanza, lacera la autoestima de los educandos y destruye sus deseos de estudiar.

Se oye decir, no sin razón, que el suspenso solo afecta a los estudiantes. Sin embargo, debe agregarse, para mayor exactitud, que la calificación insuficiente es para quienes no han estudiado con la dedicación necesaria que algunas materias requieren.

El suspenso, más que una baja nota, representa una consecuencia de varios elementos simultáneos que afectan al proceso docente educativo, los cuales, en muchos casos, van más allá del aula, del maestro y del mismo alumno. Es un tema lleno de complejidades.

Por tal motivo en estas líneas solo se brindarán algunos consejos para ayudar al escolar a salir del “bache” en que ha caído.

Porque… ¿quién no se ha sentido fracasado, desilusionado y con deseos de abandonar la escuela cuando desaprueba?

Los padres deben ser cuidadosos al juzgar una baja nota de su hijo porque no escasean quienes en esos desagradables momentos, en vez de alzar, machacan al retoño suspenso.

Si eres un alumno desaprobado, estas líneas están escritas solo para ti.

A continuación te brindo algunos consejos que te ayudarán a pasar el mal rato y, seguro, en la próxima prueba te irá mejor:

• Lo primero que debes hacer es eliminar las etiquetas negativas como “no tengo fuerza de voluntad”, “me cuesta mucho estudiar”, “no puedo cambiar” o “soy muy bruto”.

• Evita acusar a los demás de tu pobre calificación. Así no solucionas nada. Muchos alumnos culpan a sus profesores de los malos resultados obtenidos, pero de este modo solo incrementan el rechazo hacia la asignatura desaprobada.

• Habla con tus padres. Diles cómo te sientes. Su comprensión y apoyo te serán de mucha ayuda en estos instantes.

• Tómate unos días y descansa antes de pensar en la solución. Evita recordar el suceso.

• Durante este breve período de relajación realiza alguna actividad que te sea agradable y que no esté relacionada con el examen, el suspenso o los estudios.

• Consiéntete. Vete al cine, a casa de unos amigos, haz cualquier actividad que te haga sentir muy bien y te permita pensar con optimismo.

• Mira un programa de televisión divertido, una película cómica o lee un libro de chistes. Haz algo que te haga reír. Es posible que no te sientas de humor al principio, pero una vez que lo hagas, te sentirás más confortado.

• Escuchar música puede ayudarte a reducir tu ansiedad y mejorarte la calidad del sueño.

• Hacer ejercicios con frecuencia aumentará no solo tu salud y energía, sino también la confianza en ti mismo. Esta es una buena forma de superar el desánimo de estos días.

• Cuando ya estés mejor, entonces planea las estrategias necesarias para superar las dificultades que se te presentaron.

• Ahora es cuando puedes volver a pensar en la materia que debes vencer, pero de forma objetiva y sin pensamientos oscuros que te impidan analizar con ecuanimidad lo ocurrido.

• Actúa. Habla con tu maestro. Pregúntale cómo puedes mejorar tu calificación y si existen otras fuentes de consulta disponibles que tal vez desconozcas. Hazle saber los contenidos que te han sido difíciles.
• Ten presente que tu profesor no es tu contrincante, sino alguien especial que siempre está dispuesto a dar lo mejor de sí para que tú aprendas.

• Solicítale la revisión del examen, ello te permitirá conocer en qué te equivocaste. Revisa en forma minuciosa tus respuestas. Pídele que te dé las soluciones correctas de todas las preguntas del temario, especialmente, las de aquellas que respondiste mal o dejaste en blanco.

• Identifica con claridad los errores cometidos, anótalos, y, más tarde, analiza qué debes mejorar.

• No importa si luego de la revisión no varía la calificación del examen; demuéstrale que la asignatura te importa, que estás interesado en aprobar. Así le darás una buena impresión de tu desempeño estudiantil. Su criterio vale.

• Plantéale tu necesidad de un horario de aclaración de dudas o un remedial para superar las deficiencias.

• Ya en casa, observa el examen realizado desde otra perspectiva, con la seguridad de que eres capaz de hacerlo bien. Recuerda que esa evaluación es solo una de otras que tiene la asignatura y aún puedes mejorar tu nota final.

• Una mala calificación debe motivarte a cambiar tus hábitos de estudio. Razona qué mejorar para el próximo examen.

• A la hora del suspenso, por muy triste que te encuentres, asimila el suceso de un modo positivo, aprende del fracaso, y reconoce sinceramente que algo no hiciste del todo bien.
¡Ánimo! Tú puedes aprobar.