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El síndrome metabólico y sus consecuencias


Dr. Rodolfo RomeroPor: Dr. Rodolfo Romero

En números anteriores hablamos de la obesidad y sus complicaciones, hoy nos referiremos a ella pero desde otra variante.

Ya desde la década del 80 del pasado siglo comenzó a observarse la situación de pacientes obesos que además presentaban elevación de los lípidos en sangre, en particular los triglicéridos, junto a hipertensión arterial y aumento de los niveles de glucosa sanguínea y, además, tenían un mayor riesgo de padecer cardiopatías de tipo isquémico y enfermedades cerebro vascular. A esta asociación de signos se le denominó en un principio Síndrome X y en la actualidad síndrome metabólico.

Todo ello llevó a los científicos a estudiar cuál era la génesis básica de aquel trastorno y se encontró una resistencia a la utilización de la insulina que desencadenaba, posteriormente, daños en la estructura interna de las arterias -llamado endotelio- que propiciaba la aparición de dichas enfermedades. La distribución de la grasa de estos pacientes obesos era muy particular puesto que se acumulaba en el abdomen fundamentalmente, mientras que otros obesos con otra distribución de su grasa corporal no sufrían con tanta frecuencia este trastorno. Entonces comenzó a hablarse de obesidad en manzana para los primeros y obesidad en pera para los segundos; en este caso ser manzana no era tan saludable como lo es la fruta que conocemos.

¿Cómo saber si usted se encuentra en el grupo de los obesos manzana? Para ello debe medir su circunferencia abdominal y si esta mide más de 102 cms y usted pertenece al sexo masculino es usted un obeso manzana. Si pertenece al sexo femenino y su circunferencia abdominal mide más de 88cms es usted una obesa manzana. Por ello, deberá estudiar su nivel de glucosa, triglicéridos y tensión arterial para hacer tempranamente el diagnóstico de síndrome metabólico y prevención de sus posibles complicaciones para evitar los accidentes cardiovasculares y cerebro vasculares que tanta discapacidad dejan en los que los sufren.

El tratamiento se basa, esencialmente, en bajar de peso y la utilización de la Metformina como elemento para disminuir la resistencia insulínica.

Si usted sospecha que anda en el grupo de las manzanas trate de pasar a las peras o lo que sería mejor, manténgase en su peso o sobre lo delgado, aunque le digan plátano para seguir con el lenguaje de las frutas.