Curiosidades Cubanas
-1600
En la plaza de San Francisco se instala la primera fuente o pila pública para abastecer de agua a las flotas y embarcaciones en el puerto.
-1640
Es edificada la Ermita del humilladero hoy parroquia del Santo Cristo del Buen viaje.
-1743
14 de agosto Guanabacoa recibe el título de villa.
-1768
La tormenta de gran intensidad Santa Teresa derriba parte de las murallas. Noventa y seis casas quedaron destruidas y 159 víctimas entre muertos y heridos.
-1878
Regla cuenta con Ayuntamiento propio al ser reconocida como municipio.
-1944
En Marianao existían 37.464 habitantes, según censo realizado en ese año.
-2014
Es declarado Patrimonio Nacional el Capitolio cuya cúpula de una altura de 92 metros se considera como la quinta del planeta.
Sociedad
Por: Celia Polledo
Para muchos ser educados o tener educación es sinónimo de poseer un título universitario o ser graduado de algún centro educacional, pues desconocen que ese término tiene un amplio significado que va más allá de un reconocimiento docente.
En épocas pasadas la asistencia a la escuela era para muchos un acto vedado pues tenían que enfrentar con su trabajo dificultades económicas que no les permitían el acceso a ella, sin embargo, la familia suplía la falta de instrucción con la enseñanza de normas de conductas y respeto tanto a personas como a instituciones además de reglas de convivencia, aspecto de vital importancia para vivir en sociedad.
La educación incluye a la instrucción junto con la cortesía, urbanidad y respeto así como la enseñanza que se da a niños y jóvenes. Sin embargo, cuántas veces hemos encontrado a personas que poseen títulos universitarios, doctorados y altas calificaciones que avalan sus conocimientos, pero que son incapaces de decir “por favor”, “buenos días”, “buenas noches” o simplemente dar las gracias por una ayuda brindada o algo recibido, contrastando su actuar con el de otros que con conocimientos elementales dan lecciones de buena educación y comportamiento. Por ello, debemos ser cuidadosos con nuestra actuación y modo de expresión ante hijos y nietos pues somos el patrón a seguir. Si mi mama dice malas palabras, yo también las diré; si mi abuelo no se comporta correctamente en público, por qué he de hacerlo yo.
Recordaremos que no hay nada más agradable que un niño o adolecente que sepa comportarse y expresarse con educación y respeto pues eso avala la enseñanza que supo transmitirle su familia, además de lo aprendido en la escuela.
Familia y escuela deben ser un todo que se complemente si queremos que además de instrucción se tenga educación.