OTRA VEZ CON USTEDES
Por: Dr. Rodolfo Romero
Nos volvemos a encontrar otra vez por acá después de algunos meses.
La vorágine de la vida, las vicisitudes de cada jornada y la incertidumbre del mañana nos hacen pensar que nuestro bregar por este mundo es un erial. Todo ello tiende a afectar nuestro sistema nervioso y a comenzar a padecer múltiples enfermedades e interminables síntomas.
Cuántos hemos comenzado a sentir cosas nunca antes sufridas, por ejemplo, entre otras, podemos citar el insomnio que nos hace pasar la noche en vela y levantarnos sin ánimo de nada, lo que provoca bajo rendimiento intelectual y aislamiento social, además de la recriminación de los que nos rodean, o los dolores de cabeza frecuentes que no solo responden a la falta de café que puede provocarlos sino también a la preocupación por el alimento familiar, la compra de los escasos y caros útiles escolares o aquella medicina de nuestros padres inexistente en las farmacias, que debe comprarse en lugares clandestinos y a precios astronómicos.
Qué decir del diabético que se descompensa por no poder hacer la dieta adecuada, además de la elevación de la glucemia que provoca el estrés, unido a la necesidad de unos medicamentos que no llegan por el tarjetón y el hipertenso que está a full con los problemas del entorno y la tensión que ello le genera y no puede evitarlos o el paciente con hiperplasia prostática, condenado a usar una sonda que no aparece o es de una numeración no adecuada pero tiene que ponérsela porque es la única existente.
También de aquel que sufre la fractura de un miembro y no hay gasa ni yeso para inmovilizarlo o el hipertiroideo que el estrés lo descompensa y lo pone peor de su intranquilidad y su temblor.
Y así un sinnúmero de calamidades, cada uno conoce las suyas y cuánto las sufre. Ello, en ocasiones, nos hace decir: Dios se ha olvidado de nosotros. Recordemos que Dios es Amor y nunca abandona pero nos pone a prueba muchas veces para acrisolar nuestra fe. Por otra parte, cuántas veces negamos a Dios por lograr un mejor trabajo, una mejor posición social o un viaje al extranjero.
Me contaban que este año las procesiones de la Virgen de Regla y La Caridad fueron las más concurridas de los últimos tiempos, la fe del pueblo sencillo recurre a suplicar a la Madre. Qué nunca volvamos a darle la espalda cuando tengamos que decidir entre ella y nosotros. Estaremos por un tiempo sin comunicarnos por aquí, también las circunstancias actuales limitan la publicación de la revista pero siempre me sentiré en deuda con ustedes.
Hasta pronto, queridos hermanos.