Conocí una historia de un hombre que trabajaba en las Torres Gemelas, que sobrevivió al atentado y que narró varias experiencias de otros trabajadores que también laboraban en dichas torres y que, al igual que él, sobrevivieron. Soy consciente de que Dios quería que yo conociera de estas historias. (Leer artículo)
El niño alrededor de
los ocho años, no
puede quedarse ya
en casa a jugar con
su hermanito más pequeño. Esto
a veces deja desolada a la madre
o a los familiares más allegados,
pensando que ya no los quiere. La
presencia de su madre y de sus
hermanos ya no le basta, siente
una imperiosa necesidad de
estar con los demás niños. No es
que ame menos a su familia, sino
que su vida ha adquirido nuevas
dimensiones. (Leer artículo)