Sin duda, el mensaje de Juan Pablo II a las familias cubanas en 1998 sigue vigente en la actualidad. Nuevos desafíos y cambios sociales van aconteciendo entre nosotros, pero la familia siempre tiene la nostalgia del amor, elemento constituyente de su médula. En realidad, todos aspiramos al Amor que de Dios procede, porque Dios es amor. (Leer artículo)

Hay una madre, y su nombre es sagrado:
–porque cuando estabas en su vientre le escuchaste decir en silencio: “Te amo, hijo mío, no sé qué es ser madre, pero quiero tenerte conmigo, verte crecer, jugar, llorar, amar…”
–porque cuando naciste encontraste su mirada tierna como ninguna y su sonrisa escondiendo los problemas cotidianos.
–porque cuando empezaste a soñar ella estaba a tu lado para llenar tus sueños con cuentos de hadas y acariciar tu cabello hasta quedarte profundamente dormido. (Leer artículo)
En el tiempo de la gracia te escucho, en el día de la salvación te ayudo. Pues mirad: ahora es el tiempo de la gracia, ahora es el día de la salvación.
(2 Cor 13,12)
