LOS TIEMPOS CAMBIAN …
EMANCIPACION DE LA MUJER.
Al cortarse el cabello, la mujer no pensó en que iba a reivindicarse. Lo cortó por comodidad, porque le resultaba mas práctico, olvidaba por completo la frase de Schopenhauer, el sabio filósofo alemán que se expresaba de esta manera: “La mujer es un animal de ideas cortas y de cabellos largos”.
¿Es que con el cabello corto las ideas se han alargado?. Tal vez. Algo de eso ha ocurrido, aunque es indudable que en todas las épocas del mundo han existido y existirán mujeres de talento, y con inquietudes iguales o superiores a las del hombre. Pero también es indudable que, al cortarse la melena, después de la guerra pasada, la mujer ha conquistado una serie de derechos que antes no tenia y su independencia ha seguido un camino de franco progreso.
A la inversa de Sansón, parece que las fuerzas de ellas están en los cabellos cortos. Pero no la fuerza de su feminidad, sino la fuerza de su inteligencia. Unos cabellos cortos parecen haber determinado un cambio. Como si de pronto, la frase aquella que pronunciara Arturo Schopenhauer se hubiera desvanecido, Una simple tarea mecánica, como es la de cortar cabellos, ha bastado para que la mujer adquiera más aplomo, se sienta más segura de si misma y haya salido a la conquista de sus propios derechos.
Es casi a principios de este siglo cuando los cabellos cayeron a sus pies. Fue entonces cuando la mujer comprendió su verdadero destino; no sólo debía ser madre, sino también tenía que aprender a guiar a sus hijos hasta el momento de independencia. En ella se concentraba una responsabilidad mucho mayor de la que hasta ese momento se le había adjudicado. Después de una guerra cruel, donde la mujer se dio cuenta de que al encontrarse sin el apoyo del hombre debía recurrir a sus propias fuerzas y que éstas no le faltaban, su tarea se extendió. Las universidades recibieron en sus aulas con cierta sorpresa al elemento femenino. Después las grandes fabricas y, por ultimo, los escritorios. En una palabra, la mujer había demostrado que podía ser tan competente como el hombre. Esta guerra ha de depararnos aún otras sorpresas. La mujer ha llegado a ser uno de los elementos indispensables en las grandes industrias y su trabajo se valora. Además, las naciones han llegado a comprender que está en la mujer mucho del éxito de sus instituciones.
Su trabajo y su reflejo en el hogar, frente al hijo, es de vital importancia.
Cuanto más preparada sea, cuanto mejor comprenda el problema educativo y la mentalidad del niño, mejor sabrá orientarlo y hacer de él un ciudadano útil.
Si bien es cierto, el hombre vio en un primer momento con cierto desprecio esa liberación y expuso sus razones, pronto reconoció que no perdía, sino mas bien ganaba con esta transformación porque la mujer, “mujer” nunca deja de serlo en cualquier circunstancia.
Los hombres que viven de acuerdo a otros siglos, los que preocupados por prejuicios pueriles acosan a la mujer que ha tratado de ayudarlos y de ser una excelente compañera, no merecen su cariño.
Claro está que, con esta liberación, la mujer ha perdido un poco del derecho a la perfección que parecían otorgarle los hombres. ¿Pero no se encuentran muchas veces sin ella y sin saber cómo abordar la vida en circunstancias difíciles?.
En cambio, si la mujer aprende a valerse por sus propias fuerzas y a ser algo independiente, el hombre, a su vez, se verá forzado a superarse. Ya no será tan fácil la conquista y tampoco se verá sometida a la humillación.
Y ahora que sabe que tiene conquistado un lugar, vuelve a dejar que sus cabellos se alarguen. No teme ¿Quién va a negarle ideas?. ¿No ha sustituido en la actualidad a los hombres en puestos de responsabilidad? ¿No ha demostrado que es capaz de organizar y dirigir con todo “sentido común”?.
Seamos honestos en las opiniones y con toda sinceridad admitamos que, pese a todo ello, la mujer sigue conservándose hermosa, elegante y mantiene latente toda un reserva de simpatía y bondad.
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