Tengo tiroides
Por: Dr. Rodolfo Romero
“Yo tengo tiroides”…es una frase que escucho con frecuencia en mis pacientes y siempre les aclaro que todos tenemos tiroides. Es esta una glándula que se encuentra en la región anterior del cuello que pesa escasamente 30 gramos, pero que es responsable de todo el metabolismo celular; por ello, tanto su déficit funcional o su hiperfunción conllevan a la aparición de síntomas y signos en todos los aparatos y sistemas.
Muchas veces, si alguien está muy flaco le preguntan: ¿tú no tendrás problemas de tiroides? Si tiene mal carácter, probablemente, le dirán lo mismo y si está muy gordo le recomendarán ver al endocrino por si la causa está en la conocida glándula.
Solo superadas por la diabetes mellitus, las enfermedades del tiroides son causa frecuente de consultas tanto de Clínica como de Endocrinología. Las patologías más frecuentes del tiroides son el híper e hipotiroidismo, los nódulos tiroideos, las tiroiditis y el aumento de volumen del tiroides (conocido como bocio) con funcionamiento normal.
El aumento de la función tiroidea, denominado hipertiroidismo, se presenta sobre todo con pérdida de peso, nerviosismo, temblores, taquicardia, aumento de volumen del cuello y tendencia a la protrusión de los ojos, formando el cuadro que llamamos bocio tóxico difuso.
El hipotiroidismo produce aumento de peso, lentitud tanto en el movimiento corporal como en el habla y en el pensamiento, bradicardia, caída de la cola de las cejas y engrosamiento de la piel, entre otros síntomas.
Los nódulos de tiroides pueden ser benignos o malignos; su tamaño, características y el sexo del paciente determinarán la obligatoriedad de una biopsia para precisarlo (los nódulos solitarios en el sexo masculino suelen ser malignos).
Las tiroiditis son procesos inflamatorios del tiroides y algunos de ellos puedes llevar al paciente, más tarde, a un hipotiroidismo.
Por tanto, si su cuello está aumentado de volumen consulte a su médico de familia; este le indicará ver al clínico o al endocrino y estos mediante un ultrasonido, la indicación de hormonas tiroideas (TSH y T3 y T4) o una biopsia, podrán definir el tipo de patología que usted presenta. Recuerde que todos tenemos tiroides y lo importante es que funcione bien.