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Curiosidades Cubanas


-1550

En un cabildo de diciembre de ese año se hace referencia por primera vez a una calle llamada Real y que en la actualidad es conocida como Muralla.

-1763

El 23 de septiembre, el Capitán General Don Ambrosio de Funes y Villalpando, Conde de Ricla, divide la ciudad en cuatro barrios dirigidos cada uno por un Regidor.
El primer barrio desde la parte sur hasta la calle Acosta; el segundo, desde Acosta hasta Amargura; el tercero, de Amargura a O´rrelly y en el cuarto la población restante. No se incluía la parte extramuros en esta división.

-1774

El 5 de septiembre, Felipe Fondesviela y Ondeano, Marqués de la Torre, sucesor de Don Ambrosio de Funes, inició la construcción del Castillo del Príncipe.


-1777

El 16 de enero. El Marqués de la Torre comenzó a construir en La Habana, La Alameda de Paula.

-1779

En La Habana se inicia la construcción de edificios biplantas.

-1805

Llega al puerto de La Habana el buque Favorito con un cargamento de 240 toneladas de hielo.

-1878

El 3 de noviembre, se clausura definitivamente el Cementerio de Espada por orden del Capitán General Arsenio Martínez Campos. Había 314.244 inhumaciones en ese momento.


Sociedad


Por: Celia Polledo

Existen temas cuyo contenido puede ser tratado constantemente, ya que nunca pierden vigencia. Hace un tiempo escribí sobre la suciedad de las calles de nuestra ciudad así como del deprimente espectáculo que presentan algunas esquinas; no importa si son transitadas avenidas o calles con menor afluencia de público vehículos pero en las que como elemento y común los contenedores de basura están en unos casos desbordados, en otros virados contra el piso y la basura a su alrededor o no existen por haberlos roto la población. Por estas razones, las personas tiran en la calle basura, escombros, animales muertos y lo que se les ocurra. Es así que en lugares tales como portales u otros sitios el mal olor nos provoca nauseas, además de hacernos pensar si no existirá freno para tales actos.

Mis padres me referían que tiempo atrás, la basura había que botarla a una hora determinada que coincidía con el momento de la llegada del carro ya que no se permitía hacerlo cuando se antojara. Contribuían a mantener el orden inspectores y, sobre todo, la educación que en la mayoría de los casos frenaba los actos negativos.

Sin dudas somos muy afortunados, pues ante tanta suciedad no se han desatado epidemias de grandes consecuencias.

No hacemos nada limpiando nuestros hogares si desde la montaña de basura de la esquina vienen roedores, moscas, cucarachas y otros insectos a contaminarnos.

Todos somos responsables de la higiene de nuestra ciudad que el próximo año cumplirá 500 años de fundada y el hacer todo lo posible para que esté limpia, ordenada y bella pues no debemos dejarlo para el cumpleaños de esta. Desde ahora todos podemos contribuir para que La Habana sea ejemplo de belleza en todos los aspectos y no por gusto la capital de todos los cubanos.