Y REGRESAMOS...
Por: Dr. Rodolfo Romero
Después de casi dos años sin escribir, volvemos a disfrutar de su atención.
Cuántas cosas han pasado en tan poco tiempo. Nos despedimos en franca epidemia de Covid, que ya habíamos anunciado en febrero del 2020, pero nadie imagino que aquella enfermedad surgida en la lejana China, en poco tiempo daría un vuelco a toda la dinámica mundial, no solo en materia de salud si no también en la econo-mía y los servicios.
El hombre, una vez más, asumió el engaño del Génesis: “Seréis como dioses”... y fue así como el mundo se fue inundando del virus, pero apare-cieron: el dios Pfizer, el dios Moder-na, el dios Soberana y si bien es cierto que disminuyeron los ingresos y las muertes, cada día nuevas cepas ponían a correr a los científicos y a los fabricantes de vacunas. La humanidad orgullosa y autosuficiente vio como todas sus fortalezas se convertían en debilidades, además de los choques entre los que estaban a favor de las vacunas y los más recalcitran-tes que decían que trataban de inyec-tarles un chip para controlar sus vidas.
Cuando parecía que el Covid era cosa del pasado, surge la viruela del mono que algunos vieron como una nueva epidemia, como ocurrió en la década del 80, llamada SIDA, por aparecer sobre todo entre hombres que tenían sexo con otros hombres (HSH). Por suerte, las vacunas han sido efectivas o la población de riesgo tomó rápida conciencia de lo peligroso de hacerse masiva la viruela del mono.
Por otra parte, el Ébola resurgía en África con otros tantos afectados y se detectaban casos de cólera en Haití.
Y en medio de tanta incertidumbre, una absurda guerra en Ucrania que ya ha cobrado miles de vidas con temor a un estallido nuclear. Y entonces pensamos: “¿Qué es el hombre para que te acuerdes de Él? …, el ser humano para darle poder”, si este hace de ese poder el peor de los usos.
A veces he pensado: ¿estaremos lle-gando al Apocalipsis? o preguntarnos… ¿Señor, es ahora que vas a instaurar tu Reino?. Pero Jesús dijo: “Nadie sabe el día ni la hora. Por ello, digamos como el Apóstol: “¿Señor a quien iremos? Tú tienes palabras de Vida Eterna”.
Feliz año 2023, que sea de prosperidad para el mundo y para Cuba que tanto lo necesita.